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Los índices inician un intento de estabilización, aunque el riesgo bajista persiste.

Tras un primer rebote desde finales de octubre los índices han vuelto a caer a la zona de mínimos donde están intentando estabilizarse de nuevo. Este movimiento en principio es consistente con lo que podría ser un proceso de estabilización que deje paso en próximas semanas a un proceso de formación de un suelo. Los riesgos bajistas, sin embargo, no han desaparecido todavía y se mantiene abierta la posibilidad de que la fase correctiva se prolongue todavía hacia niveles inferiores.

La situación de los índices norteamericanos parece más clara en el sentido de que tenemos unos niveles de soporte muy definidos dentro de una tendencia alcista clara desde hace años. En este sentido el análisis es más sencillo: mientras esos soportes no sean rotos (S&P 500 2.550, Dow Jones 23.500, Nasdaq Composite 6.600) asumimos que estamos en una fase de corrección lateral desde principios de año que dejará paso más adelante a un nuevo proceso alcista dentro de su tendencia de largo plazo. Podemos decir que de momento se trata de una corrección técnica normal que no parece anticipar un deterioro de la economía.

El comportamiento de los índices europeos en el corto plazo ha sido similar, con un primer rebote que ha sido retrocedido totalmente. La diferencia es que la fase correctiva no está siendo lateral como en EEUU, con un nivel de soporte muy definido, sino que tiene un sesgo bajista lo que hace más difícil tener un objetivo claro sobre su finalización. Estamos manejando dos posibles escenarios: un suelo en los niveles actuales (61,8% de retroceso del ciclo alcista de 2016-18) o bien una caída más profunda hasta los mínimos de 2016 lo que implicaría una caída adicional de un 10% aprox. En el primer caso el proceso de suelo será seguramente prolongado por lo que esperaríamos un proceso de estabilización en próximas semanas como paso previo a una recuperación sostenida.

Un análisis sectorial de la Bolsa europea nos permite distinguir tres grandes grupos de sectores en diferente situación técnica:

  • Los sectores cíclicos en general están en clara tendencia bajista desde hace meses y de momento no se aprecian indicios de un suelo. El factor más positivo es que se están acercando a niveles de soporte muy importantes (en general los mínimos de 2016) en los que es razonable esperar un proceso de formación de un suelo. Podrían faltarles un 5-10% de caída si apuran hasta los soportes.
  • Los sectores de crecimiento que han liderado las subidas han entrado en una fase correctiva bstante intensa recientemente aunque dentro de estructuras alcistas de largo plazo. La dificultad aquí es que nos tenemos referencias claras de soporte para anticipar un suelo. En general creemos que todavía podrian caer algo más.
  • Los sectores defensivos en general parecen haber hecho suelo y podría ser el contrapeso que permite que los índices se mantengan en sus niveles actuales mientras los sectores anteriores completan sus fases correctivas.

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Comentario de mercado

Brexit: un acuerdo todavía en el aire. Los negociadores del Brexit de la Unión Europea y el Reino Unido han firmado un pre-acuerdo de divorcio que elimina el riesgo de una ruptura radical el próximo 31 de marzo, fecha límite para el acuerdo. El documento ha sido aprobado por el Gobierno de Theresa May aunque a costa de la dimisión de cinco ministros (de un total de 22) en desacuerdo con los términos. Se trata de ministros del ala más pro-Brexit del partido conservador que consideran que el acuerdo no supone una auténtica salida de la Unión Europea. Esta contestación interna plantea serias dudas sobre su aprobación por el Parlamento dentro de unas semanas, el último y decisivo escollo. Un eventual rechazo en el Parlamento dejaría básicamente tres opciones: una ruptura sin acuerdo, nuevas elecciones y volver a empezar de cero, o un nuevo referéndum. Quizás el mejor argumento para esperar una aprobación es que ninguna de estas alternativas parece llevar a alguna parte.

Intento de estabilización en los mercados. Desde finales de octubre los mercados han entrado en una fase de estabilización aunque todavía no está claro que esto pueda ser el inicio de una recuperación sostenida. La intensa caída del mes de octubre ha creado las condiciones para una fase de rebote de corto plazo al menos. Ahora se trata de ver si las incertidumbres que están detrás de las caídas del mercado en los últimos meses pueden empezar a resolverse poco a poco. Además del Brexit, en próximas semanas está previsto un encuentro entre los presidentes de EEUU y China en el que podría anunciarse algún avance en esta cuestión. Difícilmente será un acuerdo absoluto que resuelva para siempre las disputas comerciales entre ambos países. China ha dejado de ser un simple competidor y se ha convertido en un rival estratégico que utiliza todo tipo de armas y estrategias para desbancar a EEUU de su trono. Desde el país asiático, por su parte, se considera que EEUU sólo quiere frenar el legítimo desarrollo de China. Hay aquí por tanto un nuevo modelo de relación “conflictiva” entre ambos países que se mantendrá indefinidamente. La cuestión no es tanto que esas tensiones desaparezcan sino que en algún momento los mercados puedan volver a confiar en que la economía puede seguir su curso pese a ellas, como sucedió en todo el período de la guerra fría entre EEUU y la Unión Soviética.

El pre-acuerdo de divorcio entre la UE y el Reino Unido. Los principales puntos del acuerdo pueden resumirse en los siguientes:

Transición: el Reino Unido permanecerá en un período de transición desde su salida efectiva el próximo 31 de marzo hasta finales de 2020. En este tiempo perderá todos sus derechos de voto e influencia pero el resto se mantendrá igual: todo el territorio del Reino Unido seguirá formando parte de la unión aduanera europea, los ciudadanos europeos mantienen su derecho a vivir y trabajar en el Reino Unido, etc. Este período podrá además alargarse si el Reino unido quiere y lo solicita antes de junio de 2020.

Relación futura: está sin definir pero el objetivo sería negociar un área de libre comercio entre la UE y el Reino Unido. Este era uno de los grandes objetivos del Brexit, sin embargo, este acuerdo estará unido a la aceptación por el Reino Unido de toda la normativa interna europea sobre comercio lo que en la práctica implicará una soberanía muy limitada en materia de comercio exterior para evitar una competencia desleal de los británicos.

Sector financiero: el acuerdo implicará cierta pérdida de status de la “city” como el principal mercado financiero europeo tras el período de trnasición. Las relaciones estarán basadas en el principio de “equivalencia” que se viene aplicando a los bancos de terceros países lo que supondrá que muchos bancos con sede actualmente en la City tendrán que abrir oficinas en algún país europeo trasladando parte de sus activos y actividad.

Irlanda: durante el período de transición seguirá sin haber frontera entre Irlanda del norte y la República de Irlanda. Al final de ese período si se quiere mantener la frontera abierta el Reino Unido tendrá dos opciones: prolongar el período de transición o mantenerse en la unión aduanera renunciando por tanto a tener su política comercial propia. Sigue leyendo

Tenemos un suelo de corto plazo al menos. En Europa es todavía muy dudoso que pueda ser el final de la corrección de los últimos meses. Hacen falta más evidencias.

En los últimos días se ha ido desarrollando un rebote significativo en los índices bursátiles. En el caso de EEUU el rebote está siendo de una gran intensidad y además se ha iniciado cerca de la zona de soporte clave que mantiene intacta la tenencia alcista del mercado desde 2016. En este sentido, parece razonable asumir que al menos puede ser el inicio de un proceso de formación de un suelo. Visto con perspectiva la brusca caída de los índices norteamericanos en las últimas semanas puede verse como una segunda fase de la corrección que se inició primeros de año. En conjunto vemos una fase correctiva lateral que ha respetado la directriz alcista del ciclo que arranca a principios de 2016. Ahora estaríamos bien iniciando un nuevo tramo alcista a nuevos máximos, bien en un proceso de formación de un suelo más prolongado pero respetando la zona de soporte que está muy definida en los índices americanos (S&P 500 2.550, Dow Jones 2.350, Nasdaq Composite 6.800). Obviamente la eventual ruptura de esos niveles descartaría el escenario que estamos asumiendo e implicaría un importante riesgo bajista.

En Europa la situación es más compleja y de momento no permite descartar una profundización de la corrección más adelante. En primero lugar la estructura de los índices europeos en el largo plazo no es todavía alcista y se mantiene en amplios movimientos laterales desde el año 2000. Recientemente los índices se han frenado una vez más al llegar a sus resistencias clave de largo plazo y mientras no sean superadas (más o menos los máximos de 2017) el riesgo de una fase bajista más o menos importante no es descartable.

Por otra parte, desde finales de 2017 los índices europeos se encuentran en clara tendencia bajista. El actual rebote tiene como indicio positivo que se ha iniciado en muchos índices en el nivel que supone un retroceso del 61,8% del ciclo alcista de 2016-17. Este es un porcentaje habitual en muchas correcciones y podría ser un argumento para tener la esperanza en que estemos iniciando un proceso de suelo. Pero todavía no es suficiente. Sería necesario que se superaran las primeras zonas de resistencia que mantienen la estructura bajista en los últimos meses (Eurostoxx 50 3.400, Daxk 5.550, Ibex 9.650 …)

Los indicadores de sentimiento no son del todo concluyentes, pero al menos sí permiten pensar en una fase de rebote/consolidación más prolongada en próximas semanas. El tono general de pesimismo en estas últimas semanas ha sido bastante elevado, en particular en Europa. Revisiones a la baja del crecimiento, expectativas de fin de ciclo en EEUU, un clima político enrarecido, etc. En general podría ser un entorno propicio para un suelo aunque tendríamos más confianza si el proceso se prolonga un tiempo.

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Comentario de mercado

EEUU: un ajuste de valoración en los sectores de alto crecimiento. Como suele ser habitual en las fases de corrección de los mercados, a medida que las caídas se han profundizado se ha ido extendiendo un sentimiento de pesimismo sobre el ciclo económico como justificación de las caídas. En el caso de EEUU, donde la economía crece a tasas elevadas y los indicadores no muestran indicios de debilidad, el pesimismo se centra más bien en la posibilidad de que los beneficios de las empresas puedan estar cerca de un techo después del fuerte crecimiento de los últimos trimestres. No hay realmente muchos indicios de ello pero es indudable que las tasas de crecimiento van a tender a moderarse en próximos trimestres lo que ha puesto en marcha un ajuste de valoración en los sectores de crecimiento que vienen liderando la subida del mercado en los dos últimos años.

Europa: la desaceleración de la economía se prolonga al tercer trimestre y plantea ciertas dudas sobre el crecimiento futuro. En Europa se puede decir que la corrección se inició ya a mediados de 2017 y la reciente caída de la Bolsa norteamericana no ha hecho sino acelerarla. El entorno macro se ha debilitado a lo largo del año y, aunque de momento se mantienen las expectativas de crecimiento para los próximos años, la persistente desaceleración de los indicadores unida al mal comportamiento de la Bolsa han puesto en alerta a los inversores. Dentro de este escenario los datos del PIB del tercer trimestre en España muestran una importante resiliencia con una demanda interna que se mantienen sólida y un sector exterior afectado negativamente por la desaceleración de algunos de nuestros principales socios comerciales.

A la espera de la resolución de cuestiones políticas clave. El mes de noviembre puede traer novedades en algunos de los frentes que han pesado negativamente en el mercado en los últimos meses. Hay indicios de algún acercamiento entre EEUU y China que podría concretarse próximamente, si no en una resolución total del conflicto, al menos en una suavización del mismo. Por otra parte las negociaciones sobre el Brexit deberían llegar también a un acuerdo sobre la ruptura que elimine del escenario la posibilidad de una ruptura sin acuerdo que tendría efectos muy negativos en el mercado a corto plazo.

El ciclo de la economía norteamericana a través del ISM. El índice ISM manufacturero es un índice que mide el nivel de actividad de las empresas industriales en EEUU por medio de encuestas mensuales a más de 300 compañías. Las encuestas preguntan a las compañías si en el mes actual el nivel ha sido superior, inferior o igual al del mes precedente sobre aspectos diversos como: producción, empleo, nuevos pedidos, inventarios y suministros. La cifra del índice recoge el promedio de las respuestas positivas más ½ de las que responden que no ha habido cambios. Valores superiores a 50 se asocian a expansión de la economía, entre 45 y 50 estancamiento y por debajo de 45 sería indicativo de recesión. Este índice tiene propiedades de indicador adelantado y tiende a anticipar el comportamiento del PIB en algunos meses. Si vemos su situación actual en los últimos trimestres la economía norteamericana ha atravesado una fase de clara aceleración desde 2016 con el PIB alcanzando tasas de crecimiento del 3% y el índice ISM estabilizándose en niveles muy elevados que implicarían que el crecimiento se va a mantener elevado en próximos meses. Sigue leyendo

La corrección se ha instalado en todos los índices mundiales. Puede necesitar todavía un 5-10% adicional para completarse.

Desde finales de septiembre una intensa corrección se ha instalado en el mercado afectando de forma generalizada a la mayoría de índices mundiales. Las caídas en este período son del orden del 10% en promedio pero superiores en índices como el Nasdaq y otros más expuestos a valores cíclicos o de crecimiento. El detonante ha sido la brusca corrección de la Bolsa americana que ha arrastrado al resto de índices.

Los índices norteamericanos estaban en territorio de máximos históricos. La corrección actual puede interpretarse como una corrección al últimos ciclo alcista desarrollado desde febrero de 2016 hasta los máximos recientes. En principio el objetivo teórico de esta corrección en el caso de EEUU sería volver a la zona de mínimos que dejaron en la caída de febrero/marzo (S&P 500 2.550, Nasdaq 6.200, etc.), Estas caídas implicarían retrocesos adicionales del 5-10% según los índices. Podríamos asumir por tanto que la corrección ha hecho ya 2/3 de su recorrido y que en próximas semanas asistiríamos al proceso final de caídas y formación de un suelo.

El problema en el caso de los índices norteamericanos vendría si se rompieran esos niveles. Aunque no es el escenario que vemos más probable no hay que perder de vista el hecho de que el mercado alcista en EEUU lleva un desarrollo muy largo. En este sentido la eventual ruptura de esos niveles plantearía la posibilidad de que estuviéramos corrigiendo no solamente el ciclo desde 2016 sino todo el mercado alcista desde 2009. Obviamente este escenario implicaría un proceso bajista mucho más importante en tiempo y retroceso.

En Europa la situación de partida es diferente ya que los máximos los marcaron los índices hace ya bastantes meses y ya habían empezado a corregir hace tiempo. La consecuencia es que en Europa el objetivo más probable para la corrección sería volver sobre los mínimos de 2016 (Ibex 7.600, Eurostoxx 50 2.700, etc.), niveles que implican caídas adicionales del orden del 10% o algo más.

Respecto a la estructura de largo plazo en Europa en general seguimos atrapados en una gran estructura lateral desde el año 2.000. El último intento alcista en 2016/17 ha vuelto a fracasar en su intento de romper al alza esa estructura lo que no es una señal positiva precisamente y refuerza la idea de que la actual corrección va a prolongarse en busca de los mínimos de 2016 que fueron el origen de ese tramo alcista.

Un repaso a los indicadores de sentimiento refuerza la idea de que todavía no se dan las condiciones para un suelo importante inminente, tal vez sí algún intento de rebote de corto plazo. En general creemos que todavía tenemos por delante algunas semanas, tal vez unos pocos meses, para completar la corrección y el proceso de formación de un suelo.

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Comentario de mercado

Los mercados entran en una nueva fase de turbulencias. Octubre ha hecho honor a su fama de mes propicio para las caídas y desde principios de mes las Bolsas han entrado en una fase de intensas caídas similar a la que vivimos en el mes de febrero. Al igual que entonces, el inicio de las caídas se ha asociado al repunte de la rentabilidad de los bonos en EEUU, pero una vez la corrección va tomando fuerza el motivo es un sentimiento más difuso sobre el conjunto de incertidumbres y la posibilidad de un próximo deterioro del escenario económico. Como siempre que hay una corrección, es difícil saber hasta qué punto estos temores van a concretarse en próximos meses, lo que nos situaría en un escenario muy negativo para los mercados, o bien van a resultar infundados y la economía va a continuar su fase expansiva en los próximos años, en cuyo caso estaríamos ante una corrección más o menos importante pero que tendría una rápida recuperación cuando finalice.

Los sectores de crecimiento y “small caps” los más afectados por la corrección. La caída de las últimas semanas se ha originado en EEUU y ha arrastrado a la mayoría de índices de países desarrollados que han tenido retrocesos similares, del orden del 7-8% hasta ahora. Por sectores han sido en general los que habían mantenido un tono más alcista hasta ahora los que más han caído esta vez: tecnología, industria, consumo, small caps…Por el contrario, alguno de los sectores más débiles en los últimos meses como las Telecos se han mantenido mejor en la tormenta. Podríamos interpretar este comportamiento como que estamos en la fase final de la corrección que se inició a finales de 2017 en Europa y principios de 2018 en EEUU. La caída de los líderes del mercado que habían seguido marcando nuevos máximos en los últimos meses sería el factor necesario para completar la fase correctiva y preparar el mercado para la reanudación del mercado alcista de largo plazo más adelante.

Las incertidumbres sobre la economía. No es fácil anticipar la llegada de una recesión. Normalmente durante una fase expansiva siempre hay incertidumbres sobre su continuidad y fases de desaceleración que sitúan los indicadores en niveles casi de recesión. Muchas veces la economía se recupera de esa situación hasta que eventualmente se entra en una recesión. En el momento actual los indicadores de la economía americana están más bien en máximos y su economía crece a un fuerte ritmo por lo que no parece razonable temer una recesión en el plazo de 1-2 años. En Europa los indicadores se han desacelerado y podría haber más dudas pero la probabilidad de momento sería muy baja. Sigue leyendo

Ruptura generalizada de soportes deja índices muy vulnerables a corto plazo.

Después de varios meses de indefinición en que los índices europeos han desarrollado un movimiento correctivo pero con unos niveles de sporte bien definidos, finalmente se ha producido una ruptura generalizada de los mismos que deja poco margen al optimismo a corto plazo. Como es habitual, el detonante ha sido la caída de la bolsa americana que ha iniciado una corrección desde sus niveles de máximos históricos. La caída violenta de ayer tras romper sus primeros soportes de corto plazo parece señalar que se ha iniciado una corrección en Wall Street de cierta envergadura.

Dada la estructura de los índices norteamericanos creemos que una corrección que les lleve de vuelta a los mínimos de marzo entra dentro de lo razonable. Esto supondría una caída adicional del orden del 8-10% en EEUU y podría verse como una corrección normal dentro de un mercado alcista de largo plazo.

Inicialmente las caídas se han centrado especialmente en los valores y sectores más alcistas de los últimos meses. Sectores de crecimiento en particular (Tecnología, Consumo, Industriales …) que han tenido un comportamiento excepcional en los últimos años y que incluso han mantenido el tono alcista en estos últimos meses en que otros sectores han dado ya muestras de debilidad. Una rotación de unos sectores a otros es en principio una característica de las fases correctivas y de alguna forma nos permite confiar en una corrección más limitada y no en un mercado bajista de grandes dimensiones donde las caídas son muy generalizadas. En el caso de Europa en particular, sectores muy castigados como bancos y telecos parecen de momento aguantar y eso ha limitado algo las caídas de los índices. Por el contario, otros sectores han sufrido en estos días claras rupturas de soportes que apuntarían a un proceso correctivo más prolongado en próximas semanas.

La ruptura de soportes en los índices europeos nos deja desde luego un panorama bajista en el corto plazo. Manejamos dos posibles escenarios de caída: el primero sería alcanzar niveles de retroceso del 61,8% del ciclo alcista de 2016-17 (Eurostoxx 50 3.070, Daxk 5.150, Ibex 9.950), que implicarían retrocesos adicionales moderados del orden del 3%. Si el sector bancario sigue mostrando resistencia a caer este escenario podría ser posible aún en un entorno de corrección más intensa en Wall Street. La alternativa sería una caída hasta los mínimos de 2016, lo que implicaría caídas adicionales del orden del 10-15% en los índices europeos. Una caída de esta magnitud obviamente arrastraría a todos los sectores de forma indiscriminada.

De momento no hay una narrativa clara para la corrección. En la última corrección importante en 2015 el argumento fue la crisis de china-emergentes-petróleo y la posibilidad de que afectara al crecimiento de la economía global. Ahora no parece haber una amenaza tan clara al escenario de crecimiento, pero es posible que en próximos días o semanas tengamos esa narrativa (guerra comercial, China, tipos de interés…) En todo caso, correcciones del 10-20% son relativamente normales durante un mercado alcista y en principio se recuperan con relativa rapidez. Veremos si es el caso en esta ocasión.

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Comentario de mercado

El repunte de la rentabilidad de los bonos en EEUU es reflejo del sólido crecimiento de la economía. La principal novedad esta semana ha sido el significativo repunte de las rentabilidades de los bonos en EEUU que han roto al alza el rango de consolidación de los últimos meses. Frente a la subida sostenida de los plazos más cortos empujados por el proceso de subidas de tipos de la Fed, los plazos largos se habían estabilizado por debajo del 3% lo que estaba dando lugar a un progresivo aplanamiento de la curva (la rentabilidad a 10 años era sólo ligeramente superior a la de 2 años). Las expectativas de una inversión de la curva en los próximos meses parecen alejarse de momento, lo que en principio es una señal positiva de que el mercado asume la continuidad de la fase expansiva de la economía en EEUU. Aunque en el corto plazo este movimiento de los bonos pueda provocar alguna tensión en las bolsas, en general el escenario de normalización monetaria con una suave subida de las rentabilidades en todos los plazos de la curva es compatible con un comportamiento moderadamente positivo de la bolsa norteamericana en los próximos meses en la medida en que aleja el fantasma de un fin del ciclo económico.

Los males de Europa. La bolsa europea se mantiene en su purgatorio particular, sin profundizar las caídas pero con unos intentos de rebote cada vez más débiles a lo largo del año. La interpretación más positiva sería que detrás de este comportamiento hay cuestiones políticas (guerra comercial, Italia, Brexit …) que acabarán pasando y permitiendo la recuperación del mercado en próximos meses. La más negativa sería asumir que la desaceleración de la economía va a continuar llevándonos de nuevo a un escenario de crecimiento débil e inflación baja. En este caso el deterioro de la Bolsa podría agravarse en próximos meses como sucedió en el período 2015-16. La situación del mercado de bonos americano sería en nuestra opinión también una señal positiva para Europa en la medida en que la continuidad de la fase expansiva en EEUU hace muy probable que suceda lo mismo en Europa y, tal y como asume el BCE, el crecimiento se prologue en los próximos años. De momento sigue sin apreciarse un deterioro de las expectativas de beneficios en Europa que justifique un proceso bajista intenso. En el caso de España la corrección de los últimos meses en un entorno de crecimiento de los beneficios ha llevado el PER del Ibex a un nivel anormalmente bajo que no se veía desde la recesión en 2012. O los analistas están muy equivocados en sus estimaciones de beneficios o realmente el potencial alcista de la bolsa es muy elevado.

EEUU: Fed Funds (tasa intervención Fed) vs Bono 10 años. (zonas sombreadas corresponden a recesiones)

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Rebote en Europa, pero todavía dentro de la estructura correctiva de los últimos meses.

Los índices europeos han tenido un rebote significativo desde sus zonas de soporte importantes aunque todavía no han sido capaces de salir del entorno correctivo en que se mueven desde hace meses. Seguimos por tanto dentro de unos rangos laterales-bajistas con la percepción de que el final de la fase correctiva puede no estar lejos, pero sin la definitiva confirmación que vendría con la ruptura de niveles de resistencia relevantes (Eurostoxx 50 3.450, Ibex 9.670 …)

Esto nos deja unos rangos relativamente estrechos en los que se podían mover los índices durante algunas semanas hasta que se produjera una ruptura decisiva que esperamos sea al alza. (Ibex 9.100-9.670, Eurostoxx 50 3.260-3.450 …). Las caídas que se están produciendo hoy por tanto no suponen de momento un cambio en ese escenario y habría que verlas como una corrección normal al fuerte tirón del mercado en las dos semanas anteriores. Lógicamente la eventual ruptura de los niveles de soporte señalados sí supondría una quiebra de nuestro escenario esperado e implicaría una continuidad de la fase correctiva durante algún tiempo más.

Del análisis de los sectores del Eurostoxx que hacemos en gráficos siguientes sacamos algunas conclusiones que en general son consistentes con el escenario descrito:

Los sectores que más están presionando al mercado siguen de momento en tendencia bajista pero dando ciertos indicios de que pueden estar empezando a formar un suelo. Son varios sectores cíclicos en corrección desde hace meses y los más importantes son Bancos y Autos. Para esperar una recuperación sostenible hay que contar con un suelo en estos mercados que todavía no está claro se haya producido pero que vemos indicios de ello.

El sector de Telecomunicaciones no se está mostrando como un sector defensivo y desde hace dos años está en clara tendencia bajista. Sería bueno que aquí también se produjera al menos un rebotedentro de la tendencia bajista para apoyar la recuperación del mercado. El otro sector defensivo tradicional, las Utilities, podrían mantenerse en un tono lateral en caso de que el mercado apueste por una recuperación cíclica de la economía que sería lo mejor para el conjunto del mercado.

Los sectores de Recursos Básicos y Energía se mantienen firmes en fase de consolidación con soportes sólidos y clara tendencia alcista de largo plazo.

Los sectores de crecimiento relacionados con Consumo, Industria, Salud … en general mantienen sus estructuras alcistas pese a las correcciones de corto plazo.

En resumen, la mayor parte del mercado no muestra de momento un deterioro en su estructura que nos haga pensar en una importante profundización de la corrección del mercado y en todo caso podríamos asistir a una prolongación del movimiento lateral de los últimos meses en espera de que los sectores que muestran un tono bajista acaben de encontrar un suelo. Sigue leyendo

Escenario incierto en el corto plazo. La corrección puede prolongarse un tiempo pero esperamos un escenario alcista a medio-largo plazo.

El mercado sigue mostrando un comportamiento muy divergente entre la fortaleza de los índices norteamericanos y la debilidad en la mayoría del resto de índices mundiales. Esto es consecuencia del temor de los inversores a un escenario de guerra comercial total entre EEUU y China y a los diferentes efectos que esto tendría en el mercado.

El principal riesgo se percibe sobre China y el resto de mercados emergentes donde se está produciendo una intensa corrección desde principios de año. Los índices europeos se están viendo afectado negativamente por esta situación aunque en un tono algo más contenido que los Emergentes. En todo caso los índices europeos mantienen un claro tono correctivo que se ha acentuado en las últimas semanas.

Esta situación plantea un escenario bastante incierto que puede dar lugar a medio plazo a dos escenarios alternativos diametralmente opuestos. Por un lado el escenario más pesimista es que la guerra comercial China-EEUU acabe generando una nueva crisis económico-financiera que se traslade con intensidad a los mercados. El hecho de que los índices europeos hayan hecho techo recientemente en niveles de resistencia muy importantes de largo plazo, puede ser interpretado en términos de fin de ciclo y de inicio de una nueva pata bajista importante. Este escenario encajaría con la posibilidad de que finalmente los índices norteamericanos vayan a desarrollar una corrección significativa después de 10 años de ciclo alcista. En principio vemos este escenario poco probable y sólo entraría en juego si los índices europeos cayeran por debajo de los mínimos del Brexit de 2016. (Ibex 8.000, Eurostoxx 50 2.800 …)

El escenario que vemos más probable es que el actual movimiento de los índices europeos forme parte de un largo proceso correctivo que arranca de 2015 y que esperamos finalice en algún momento en los próximos meses por encima de los niveles mencionados anteriormente. Este escenario es compatible con unos meses todavía complicados en los mercados pero dejaría paso a continuación a un ciclo alcista sostenido en el que los índices europeos romperían finalmente las resistencias que les frenan desde hace 10 años al menos. (Ibex 12.000, Eurostoxx 50 3.700 …)

Ya lo dice el dicho americano: “Short term pain, long term gain”.

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