Archivo de la categoría: Comentario de mercado

Comentario de mercado

Un tono algo más positivo en las Bolsas en las últimas semanas. Desde finales de junio los índices bursátiles mantienen un suave proceso de recuperación en un entorno de calma generalizada y escasas novedades en general. El movimiento al alza de la rentabilidad de los bonos en EEUU, que asustó a los mercados a principios de año, ha dejado paso a una estabilización muy acusada en los plazos largos pese a que todavía los plazos más cortos siguen subiendo empujados por las subidas de la Fed. En Europa los tipos se mantienen anormalmente bajos a la espera del inicio del proceso de subidas de tipos, previsiblemente a finales de 2019. La semana que viene se celebra una nueva reunión del BCE en la que no se esperan novedades después de que en la anterior reunión se desvelara finalmente que en Diciembre finalizará el programa de compra de bonos.

La temporada de resultados del segundo trimestre confirmará las expectativas de crecimiento. La temporada de publicación de resultados está en marcha en EEUU confirmando las sólidas expectativas de crecimiento. De momento el ratio de sorpresas positivas es muy elevado y se va a superar el crecimiento previsto del 20% respecto al segundo trimestre del año anterior. Más o menos la mitad de este crecimiento se debe a la rebaja del impuesto sobre sociedades. Aun así, se espera que el crecimiento del 10% anual se repita en los dos próximos años al  menos. En Europa las previsiones son algo más modestas por el efecto de la apreciación del euro respecto al año pasado pero este efecto se irá suavizando a lo largo del año y es probable que a fin de año el crecimiento de los beneficios se acerque al 10%. Este buen comportamiento de los beneficios unido a la corrección de los últimos meses se traduce en unos niveles de valoración muy atractivos en Europa y razonables en EEUU.

Las incertidumbres que frenan al mercado. Expectativas de crecimiento y valoraciones razonables deberían favorecer un tono alcista del mercado pero en los últimos meses hemos entrado en una fase de corrección. En parte es una consecuencia de las subidas de 2016 y 2017, y en parte de ciertas dudas sobre esas expectativas de crecimiento. La guerra comercial y la desaceleración en algunas zonas como la eurozona favorecen el tono lateral del mercado en los últimos meses.

Las subidas de tipos y el fin de ciclo. Los bancos centrales suben los tipos de interés para controlar la inflación y evitar un sobrecalentamiento de la economía. A menudo las subidas de tipos tienen que ir lo suficientemente lejos como para provocar una recesión como vía de ajuste de los desequilibrios acumulados. Es decir, la aparición de una inflación demasiado elevada es un síntoma de un excesivo crecimiento de la demanda que hace inevitable una recesión como vía para devolver el equilibrio a la economía y propiciar una nueva fase de crecimiento sostenible. Las recesiones de 20018 y de 2008/09 no han seguido este patrón ya que el desequilibrio que las originó no fue la aparición de inflación sino la burbuja tecnológica en el primer caso y la inmobiliario-crediticia en el segundo. En el actual ciclo no hay de momento ningún desequilibrio grave que amenace con provocar una recesión. La Fed está subiendo los tipos desde unos niveles anormalmente bajos hacia niveles más normales precisamente para evitar que a medio plazo se generen esos desequilibrios. En este sentido es previsible que no vaya más allá del 3% que es el nivel considerado neutro dado el crecimiento e inflación actuales. La estabilización de los tipos a largo plazo en esos niveles sería un indicio de que los mercados no ven de momento un proceso de subidas ilimitadas, sino un ajuste a niveles acordes a un escenario de crecimiento con inflación en niveles normales. Sigue leyendo

Nueva política de protección de datos

En MG Valores estamos comprometidos con la seguridad y privacidad de los datos personales que compartes con nosotros. Por eso, con la aplicación del nuevo Reglamento Europeo de Protección de datos a partir del próximo 25 de mayo de 2018, hemos actualizado nuestra política de privacidad que puede consultar aquí.

Los índices europeos apuntan a los máximos de enero, un nivel de resistencia muy importante para el largo plazo.

El rebote iniciado a finales de marzo en los índices europeos sigue su curso y, después de superar niveles de resistencia intermedios, han abierto el camino hacia los máximos de enero previos a la corrección que en general es ahora el objetivo para próximas semanas (Euro Stoxx 50 2.700, Ibex 10.600 …) La subida acumulada desde los mínimos de marzo es ya apreciable por lo que no se puede descartar algún tipo de corrección de corto plazo próximamente pero de momento creemos que no estamos todavía ante un posible techo importante y que en próximas semanas veremos todavía niveles superiores en los índices.

En EEUU la situación es similar y tras algunas dudas en semanas recientes por el fuerte movimiento alcista del dólar también es probable que veamos un movimiento hacia los máximos de enero en próximas semanas. Los grandes valores tecnológicos, que habían respondido con ciertas dudas a la publicación de resultados, han recuperado su fortaleza y vuelven a liderar la subida del mercado.

El comportamiento sectorial del mercado muestra también señales positivas últimamente. Después de un período de mejor comportamiento relativo de los sectores defensivos estamos viendo de nuevo una recuperación general en la mayoría de sectores y en particular de los sectores cíclicos y de crecimiento más ligados al ciclo económico. Parece que los inversores van recuperando la confianza en la continuidad de la fase expansiva de la economía pese al escenario de subidas de tipos en EEUU que en principio fue el detonante de la fase correctiva actual.

En Europa también se aprecia últimamente un buen comportamiento de los sectores cíclicos con la excepción del sector bancario. La debilidad de la inflación mantiene la rentabilidad de los bonos en niveles muy bajos y está impidiendo una recuperación más intensa del sector. Cara a las próximas semanas y a la posible ruptura o no de los máximos en los índices europeos sería necesaria una participación de todos los sectores importantes en la subida, entre ellos el sector bancario.

Si los índices europeos completan el rebote hasta la zona de máximos de enero se van a encontrar con una zona de resistencia muy importante cuya superación implicaría la ruptura definitiva de la estructura lateral en que se encuentra Europa desde el año 2.000. Esa eventual ruptura tendría importantes implicaciones alcistas a largo plazo y para ser fiable tendría que producirse de forma generalizada en todos los índices importantes y con la participación de todos los sectores del mercado. Sigue leyendo

Comentario de mercado

Se asienta el tono correctivo en el mercado. La fase correctiva que iniciaron los índices europeos a primeros de mayo se ha extendido a buena parte del mercado en las últimas semanas. La ruptura de los niveles de soporte de corto plazo ha acentuado la presión bajista en busca de nuevos niveles de apoyo por lo que en el corto plazo el mercado está vulnerable a nuevos descensos en los próximos días. La zona del 10.200 en el Ibex o el 3.400 en el Euro Stoxx 50 serían a priori los niveles de referencia importantes en los que podría estabilizarse el mercado próximamente. El escenario que consideramos más probable es que hemos entrado en una fase de consolidación/corrección que puede prolongarse en los próximos 2-3 meses por medio de un movimiento lateral amplio. La zona de soporte más probable para el Ibex de este proceso sería la banda 9.800-10.200 aprox. Esperamos que tras este período de descanso el mercado reanude su tendencia alcista en próximos meses.

Los factores detrás de la corrección. Desde un punto de vista técnico podríamos decir que esta corrección es un proceso normal de ajuste a las fuertes subidas acumuladas desde el mes de diciembre en el caso de los índices europeos. Subidas del 25-30% en seis meses son motivo suficiente para justificar un proceso correctivo como el que se está produciendo. Desde un punto de vista fundamental no se aprecia de momento en Europa un deterioro de los indicadores económicos que pudiera ser causa de preocupación de los inversores. El factor más relevante que está teniendo un efecto significativo es el súbito cambio de expectativas sobre la política monetaria del BCE que está favoreciendo un ajuste de valoración en algunos sectores más sensibles a la rentabilidad de los bonos. En todo caso, creemos que las expectativas del fin del QE en Europa pueden favorecer algunas turbulencias transitorias pero no ser un factor que amenace la tendencia alcista de largo plazo del mercado.

Las rotaciones sectoriales. Las elevadas valoraciones en algunos segmentos del mercado, en particular en la tecnología y otros sectores de “crecimiento”, son otra de las causas que están favoreciendo un ajuste en una parte importante del mercado. Las caídas en estos sectores y en los valores defensivos son la principal fuerza detrás de la corrección ahora mismo mientras el sector financiero, y más tímidamente el de materias primas, son los que están teniendo un mejor comportamiento al menos en términos relativos recientemente.

Draghi despierta temores en los mercados de bonos. Sin duda el movimiento más significativo de los mercados recientemente ha sido el súbito repunte de la rentabilidad de los bonos, particularmente en la Eurozona. Unas declaraciones de Draghi afirmando que las fuerzas deflacionistas habían quedad atrás y que ahora dominaban fuerzas “reflacionistas” sirvieron de excusa para el inicio de un repunte general en la rentabilidad de los bonos que ha tenido continuidad hasta hoy. Aunque de momento la inflación en Europa se mantiene contenida (la subyacente sobre el 1%) el movimiento de los mercados es consistente con unas expectativas de un suave aumento a medio plazo tal y como sostiene el BCE. Tras mantenerse unos meses en la banda 0,20-0,50%, la rentabilidad del Bund alemán ha dado un salto en los últimos días y podría moverse hacia el 1% aprox. en las próximas semanas/meses. Aunque a corto plazo este movimiento está causando algunas turbulencias en los mercados, en el fondo es consistente con un escenario positivo para la economía, los beneficios de las empresas y la renta variable a medio-largo plazo. El repunte del bono español ha sido algo más moderado gracias al estrechamiento del diferencial. Esto sería también un signo positivo de que este repunte de las rentabilidades no es consecuencia de un escenario de crisis sino más bien de unas expectativas más favorables para la economía.

Sigue leyendo

Comentario de mercado

Los inversores confían en Europa finalmente. En las últimas semanas los inversores parecen estar finalmente cambiando su percepción sobre Europa. El comportamiento de los índices europeos en el mes de marzo ha superado al de la mayoría de índices mundiales, pero muy especialmente a los norteamericanos. Frente a la subida del 5% del Eurostoxx 50 o el 10% del Ibex en el mes de marzo, El S&P 500 se mantiene plano desde hace algunas semanas con un retroceso del 1% en marzo. Quedan atrás de esta forma muchos meses de un acusado peor comportamiento relativo de la Bolsa europea afectada por los temores deflacionistas por un lado y las incertidumbres políticas derivadas de la amenaza populista que se dispararon tras el triunfo del Brexit el verano pasado. Aunque el mal comportamiento relativo de Europa viene de mucho más lejos. Desde el año 2007 el S&P 500 ha doblado en términos relativos al Eurostoxx 50 o al Ibex con la crisis del euro como principal factor explicativo. Creemos que podemos haber dejado atrás esa fase definitivamente y que en los próximos meses/años los índices europeos van a mantener un mejor comportamiento relativo que los norteamericanos gracias al potencial de recuperación de sus beneficios.

El “connundrum” se mantiene. Es indudable que el escenario de la economía global ha mejorado significativamente en los últimos meses, lo que se ha traducido en una revisión al alza de las previsiones de crecimiento de la economía. Ahora se espera que en próximos trimestres el crecimiento alcance el 3,3%, en el límite superior de la banda en que se mueve en los últimos años y por encima del que se considera crecimiento potencial sostenible a largo plazo del 2,8%. En un entorno todavía de políticas monetarias muy expansivas en todo el mundo, esto debería favorecer un aumento de la inflación en los próximos meses. Sin embargo, los mercados de bonos no parecen abrazar del todo ese escenario. Las rentabilidades a largo plazo se mantienen todavía en niveles muy bajos (2,3% en EEUU, 0,25% en Alemania. 1,60% en España ….) que no parecen consistentes con el escenario de normalización monetaria y aumento de la inflación que asumen las bolsas. Tenemos a los mercados divididos entre las dos visiones predominantes sobre la evolución de la economía en los próximos años. Por un lado la Bolsa parece creer en un escenario de aceleración del crecimiento de la economía y la inflación. Por otro los bonos parecerían sugerir que el proceso reflacionista y las tasas de crecimiento habrían tocado techo. El “connundrum” (enigma) que mencionó Alana Greenspan en la década de los 2000’ haciendo referencia al anormalmente bajo nivel de las rentabilidades a largo plazo sigue pues sin resolverse.

La hora de Europa. Más de seis años de peor comportamiento relativo de Europa pueden haber quedado atrás. Los períodos de “underperformance” europea se han producido durante la crisis del euro en 2010-2012 y más recientemente en 2015-16 con la crisis del petróleo y el Brexit. Durante el período alcista de 2012-15, por el contrario los índices europeos fueron capaces de mantener el ritmo de los norteamericanos. En un entorno alcista en los próximos meses/años cabe esperar un mejor comportamiento relativo de la Bolsa europea que compense en parte las pérdidas acumuladas estos años pasados. Sigue leyendo

Comentario de mercado

Y ahora, la incertidumbre política. Por si no se había complicado la situación de los mercados en los últimos meses, con la amenaza al crecimiento global de la crisis de materias primas/emergentes, el resultado de las elecciones generales nos sitúa ante un panorama político muy complejo con indudables riesgos para la gobernabilidad y la percepción de riesgo de nuestro país para los inversores extranjeros. Desde el susto por los resultados de las elecciones municipales de mayo, las encuestas habían ido tranquilizando a los mercados al apuntar hacia una posible mayoría de la suma de PP y Ciudadanos con un apoyo para Podemos por debajo del 15%. En los últimos días de la campaña algunas encuestas empezaron a reflejar un escenario distinto que se ha confirmado finalmente.

¿Hacia un Gobierno en minoría? El buen resultado de Podemos (69 Diputados) junto al peor de lo esperado de C’s (40) se traduce en que la suma de PP y C’s (163) queda demasiado lejos de los 176 que asegurarían un Gobierno en mayoría. Habría dos formas de llegar a esa mayoría: una coalición de PSOE-Podemos y todos los demás partidos nacionalistas, o bien una Gran Coalición PP-PSOE. La primera no parece plausible porque implica que el PSOE pacte con independentistas. La segunda –sin duda la única alternativa que daría auténtica estabildad a la legislatura- de momento tampoco, porque el PSOE parece no contemplar en ningún caso gobernar con el PP. En ausencia de pactos para una mayorías, queda la posibilidad de formar un Gobierno en minoría. Las opciones más plausibles serían:

  • Un gobierno en minoría del PP (123),o de PP+C’s(163) con la abstención del PSOE.

La clave aquí, además de que el PSOE acceda a que se formen estos gobiernos con su abstención, es lograr negociar un apoyo parlamentario que dé estabilidad a la legislatura. Este apoyo sólo podría venir del PSOE y podría centrarse en algunos objetivos concretos para una legislatura más breve que deje paso a nuevas elecciones en uno o dos años. Es evidente que un Gobierno de esta naturaleza no tendría un gran recorrido ni sería capaz de afrontar las importantes reformas que necesita España. Sería un mal menor, pero no haría sino postergar el problema durante un tiempo hasta ver si las próximas elecciones dan un resultado más claro.

  • Un gobierno PSOE-Podemos (160) con la abstención del PP.

Esta alternativa sería simétrica a la anterior pero con los dos partidos nacionales de izquierda como protagonistas. En teoría podría ser factible que el PP, si no es capaz de formar gobierno, aceptase esta posibilidad si estos partidos fuesen capaces de llegar a un acuerdo de Gobierno y a su vez pactar con el PP unos objetivos razonables para uno o dos años antes de unas nuevas elecciones. Obviamente esta alternativa es mucho más complicada, si no directamente imposible, por la naturaleza de Podemos. Sigue leyendo