Esperamos que la fase correctiva en Europa se prolongue algunas semanas.

No hay novedades importantes desde nuestro último informe. La corrección de los índices europeos se ha detenido en los niveles de soporte iniciales que habíamos señalado (Euro Stoxx 50 2.525) por lo que la tendencia alcista de fondo sigue intacta de momento. El escenario que consideramos más probable a corto plazo es que la fase correctiva se prolongue algunas semanas en forma de movimiento lateral (Eurostoxx 50 2.525-3.700; Ibex 9.900-10.500…) para dejar paso a un nuevo tramo alcista a finales de año o inicios de 2018.

La Bolsa americana es más difícil de analizar en el corto plazo por la ausencia de correcciones significativas desde hace tiempo, lo que nos deja sin referencias de soportes importantes. Parece razonable esperar una fase de corrección en algún momento de las próximas semanas, antes de nuevos avances en los primeros meses del año 2018. Esta eventual fase de corrección serviría entre otras cosas para fijar los niveles de soporte clave cuya ruptura más adelante nos podría alertar de una corrección de grado mayor.

Hemos realizado un análisis del S&P 500 aplicando el modelo de ondas de elliott. Una posible estructura que encajaría con ese modelo implicaría la posibilidad de que estuviéramos cerca de completar una onda completa (5 sub-ondas) desde los mínimos de 2009. La zona del 2.700 y la primavera de 2018 serían posibles objetivos teóricos para ese techo. Según este modelo lo que cabría esperar a continuación es una fase correctiva a toda la subida desde 2009, lo que nos situaría ante una corrección de 1-2 años de duración con un retroceso máximo del orden del 20-30%. Obviamente esto es simplemente una hipótesis que habrá que contemplar en los próximos meses aunque no es nuestro escenario más probable.

Unos de los indicios que podría alertarnos de la cercanía de un techo importante en los índices mundiales sería la incapacidad de los índices europeos de superar los niveles de resistencia que tienen por delante que en general se corresponden con los máximos de 2015 (máximos del actual ciclo alcista en Europa) que en algunos casos son también los máximos de 2000 o 2007. Por el contrario, si se superan esos niveles con claridad y se produce una aceleración en la subida en Europa la probabilidad de un techo cercano se reduciría enormemente.

El Ibex se mueve ya más o menos en línea con el resto de índices europeos aunque sin recuperar el terreno perdido durante el mes de septiembre. Los máximos anuales quedan lejos, pero al menos esperamos que se estabilice en la banda 9.900-10.500 aprox. en las próximas semanas para tratar de volver a los máximos más adelante.

Análisis de Ondas de Elliott.

El modelo de ondas de Elliott asume que un ciclo completo se compone de 5 ondas, tres a favor del movimiento (1, 3 y 5) y dos correctivas (2 y 4). Una posibilidad de encajar esa estructura en el movimiento del S&P 500 desde 2009 es la que aparece reflejada en el gráfico. La onda 3 ha sido aproximadamente 1,618 veces la onda 1 tanto en tiempo como en puntos avanzados, una relación habitual entre estas ondas. Según la teoría los objetivos más habituales para la onda 5 que estamos desarrollando actualmente es que fuera similar a la 1 o bien que fuera igual a 0,618x los puntos avanzados desde el origen del movimiento hasta el final de la onda 3. En el primer caso el objetivo sería el 2.514 que ya hemos superado y en el segundo el 2.704. Por otra parte si la duración de la onda 5 fuese similar a la 1 (relación habitual) el techo de la onda 5 se produciría alrededor del mes de abril de 2018. En resumen, de acuerdo con la interpretación que hemos hecho de la estructura del S&P 500, cabría esperar la formación de un techo importante en el entorno del 2.700 en la primavera de 2018. Según este modelo, una vez la onda 5 se ha completado se desarrolla una corrección a todo el ciclo alcista desde 2009. Esto nos situaría en teoría ante una fase correctiva importante de 1-2 años de duración con un objetivo teórico en el rango de la onda 4, esto es, en la banda 2.126-1.820 aprox. Desde el 2.700 eso supondría una caída del orden del 20-30%.

Obviamente esto no es más que una referencia de un posible escenario cuya plausibilidad habrá que valorar en próximos meses en función de la evolución del mercado.

Los índices europeos están en niveles de resistencias decisivos en su estructura de largo plazo. Su comportamiento ante estos niveles en los próximos meses – ruptura clara y aceleración de la subida, o incapacidad de superarlos- será un indicio importante del escenario del mercado para los próximos 1-2 años.