La inestabilidad política añade volatilidad pero de momento no se ha producido ningún cambio trascendente en la estructura del mercado.

La situación de los índices norteamericanos se mantiene muy estable en las últimas semanas en las que su rango de fluctuación se ha reducido bastante. El escenario general sigue siendo por tanto el mismo: estamos asumiendo que desde principios de año los índices han entrado en un proceso de corrección que podría prolongarse todavía algunos meses antes de reanudar la tendencia alcista de largo plazo. En el S&P 500 el rango sería 2.550-2.800 aprox. Los movimientos dentro de ese rango son difícil de predecir, pero lo importante es que no se rompa la zona de soporte.

En Europa la situación general es la misma que en EEUU. Desde principios de año se ha iniciado una fase de corrección que podría mantener a los índices dentro de unos rangos laterales por algún tiempo todavía. En el corto plazo está habiendo más volatilidad porque en las últimas semanas habían subido con cierta intensidad y en los últimos días se ha producido una corrección de corto plazo brusca favorecida por la crisis política en Italia fundamentalmente. Sin embargo, tanto la subida como la corrección son movimientos de corto plazo dentro del rango lateral amplio por lo que no tienen ninguna implicación relevante sobre la estructura lateral de medio plazo. En general los índ8ices europeos tienen unos niveles de soporte bastante definidos que se corresponden con los mínimos de marzo (Ibex 9.300, Daxk 5.600, Eurostoxx 365,00, etc.). La ruptura generalizada de esos niveles implicaría una seria amenaza para la estructura alcista de medio-largo plazo pero, mientras eso no suceda, esperamos que el proceso la teral dejará paso en próximos meses a una nueva fase alcista sostenida.

El comportamiento sectorial está siendo un poco confuso últimamente con alternancia entre unos sectores y otros a la hora de mostrar un mejor comportamiento relativo. Lo más relevante últimamente ha sido al mal comportamiento del sector bancario, un sector especialmente sensible a la inestabilidad política que se ha adueñado del escenario en las últimas semanas. Los diversos frentes de Trump en el caso de EEUU, y la crisis de Italia (y en menor medida España) se han traducido en caídas importantes en el sector que siempre son una señal peligrosa. En todo caso todavía no vemos una ruptura técnica grave en estos sectores aunque sin duda es un factor a vigilar en las próximas semanas.

El movimiento en los bonos sólo ha sido preocupante en el caso de Italia ya que el resto de países periféricos han sufrido un daño limitado que ya se ha corregido en su totalidad. En definitiva, la volatilidad que hemos visto en los mercados estos días no se puede interpretar de momento en un cambio de escenario importante.

La rentabilidad del bono españo, va camino de normalizarse tras el episodio de la crisis italiana

El sector bancario se ha visto arrastrado por la caída de la rentabilidad del Bund