La corrección se ha instalado en todos los índices mundiales. Puede necesitar todavía un 5-10% adicional para completarse.

Desde finales de septiembre una intensa corrección se ha instalado en el mercado afectando de forma generalizada a la mayoría de índices mundiales. Las caídas en este período son del orden del 10% en promedio pero superiores en índices como el Nasdaq y otros más expuestos a valores cíclicos o de crecimiento. El detonante ha sido la brusca corrección de la Bolsa americana que ha arrastrado al resto de índices.

Los índices norteamericanos estaban en territorio de máximos históricos. La corrección actual puede interpretarse como una corrección al últimos ciclo alcista desarrollado desde febrero de 2016 hasta los máximos recientes. En principio el objetivo teórico de esta corrección en el caso de EEUU sería volver a la zona de mínimos que dejaron en la caída de febrero/marzo (S&P 500 2.550, Nasdaq 6.200, etc.), Estas caídas implicarían retrocesos adicionales del 5-10% según los índices. Podríamos asumir por tanto que la corrección ha hecho ya 2/3 de su recorrido y que en próximas semanas asistiríamos al proceso final de caídas y formación de un suelo.

El problema en el caso de los índices norteamericanos vendría si se rompieran esos niveles. Aunque no es el escenario que vemos más probable no hay que perder de vista el hecho de que el mercado alcista en EEUU lleva un desarrollo muy largo. En este sentido la eventual ruptura de esos niveles plantearía la posibilidad de que estuviéramos corrigiendo no solamente el ciclo desde 2016 sino todo el mercado alcista desde 2009. Obviamente este escenario implicaría un proceso bajista mucho más importante en tiempo y retroceso.

En Europa la situación de partida es diferente ya que los máximos los marcaron los índices hace ya bastantes meses y ya habían empezado a corregir hace tiempo. La consecuencia es que en Europa el objetivo más probable para la corrección sería volver sobre los mínimos de 2016 (Ibex 7.600, Eurostoxx 50 2.700, etc.), niveles que implican caídas adicionales del orden del 10% o algo más.

Respecto a la estructura de largo plazo en Europa en general seguimos atrapados en una gran estructura lateral desde el año 2.000. El último intento alcista en 2016/17 ha vuelto a fracasar en su intento de romper al alza esa estructura lo que no es una señal positiva precisamente y refuerza la idea de que la actual corrección va a prolongarse en busca de los mínimos de 2016 que fueron el origen de ese tramo alcista.

Un repaso a los indicadores de sentimiento refuerza la idea de que todavía no se dan las condiciones para un suelo importante inminente, tal vez sí algún intento de rebote de corto plazo. En general creemos que todavía tenemos por delante algunas semanas, tal vez unos pocos meses, para completar la corrección y el proceso de formación de un suelo.