Tenemos un suelo de corto plazo al menos. En Europa es todavía muy dudoso que pueda ser el final de la corrección de los últimos meses. Hacen falta más evidencias.

En los últimos días se ha ido desarrollando un rebote significativo en los índices bursátiles. En el caso de EEUU el rebote está siendo de una gran intensidad y además se ha iniciado cerca de la zona de soporte clave que mantiene intacta la tenencia alcista del mercado desde 2016. En este sentido, parece razonable asumir que al menos puede ser el inicio de un proceso de formación de un suelo. Visto con perspectiva la brusca caída de los índices norteamericanos en las últimas semanas puede verse como una segunda fase de la corrección que se inició primeros de año. En conjunto vemos una fase correctiva lateral que ha respetado la directriz alcista del ciclo que arranca a principios de 2016. Ahora estaríamos bien iniciando un nuevo tramo alcista a nuevos máximos, bien en un proceso de formación de un suelo más prolongado pero respetando la zona de soporte que está muy definida en los índices americanos (S&P 500 2.550, Dow Jones 2.350, Nasdaq Composite 6.800). Obviamente la eventual ruptura de esos niveles descartaría el escenario que estamos asumiendo e implicaría un importante riesgo bajista.

En Europa la situación es más compleja y de momento no permite descartar una profundización de la corrección más adelante. En primero lugar la estructura de los índices europeos en el largo plazo no es todavía alcista y se mantiene en amplios movimientos laterales desde el año 2000. Recientemente los índices se han frenado una vez más al llegar a sus resistencias clave de largo plazo y mientras no sean superadas (más o menos los máximos de 2017) el riesgo de una fase bajista más o menos importante no es descartable.

Por otra parte, desde finales de 2017 los índices europeos se encuentran en clara tendencia bajista. El actual rebote tiene como indicio positivo que se ha iniciado en muchos índices en el nivel que supone un retroceso del 61,8% del ciclo alcista de 2016-17. Este es un porcentaje habitual en muchas correcciones y podría ser un argumento para tener la esperanza en que estemos iniciando un proceso de suelo. Pero todavía no es suficiente. Sería necesario que se superaran las primeras zonas de resistencia que mantienen la estructura bajista en los últimos meses (Eurostoxx 50 3.400, Daxk 5.550, Ibex 9.650 …)

Los indicadores de sentimiento no son del todo concluyentes, pero al menos sí permiten pensar en una fase de rebote/consolidación más prolongada en próximas semanas. El tono general de pesimismo en estas últimas semanas ha sido bastante elevado, en particular en Europa. Revisiones a la baja del crecimiento, expectativas de fin de ciclo en EEUU, un clima político enrarecido, etc. En general podría ser un entorno propicio para un suelo aunque tendríamos más confianza si el proceso se prolonga un tiempo.