La ruptura de los índices norteamericanos nos sitúa ante la fase más intensa de la corrección.

La ruptura de los índices norteamericanos de los niveles de soporte que habían aguantado a lo largo del año hace muy improbable la posibilidad de un suelo cercano. Al contrario, el escenario más probable ahora es la continuidad de la fase bajista hacia los mínimos de 2016 en el caso de los índices europeos (- 10% respecto a niveles actuales) y con un objetivo más incierto aunque de un orden de magnitud similar en el caso de EEUU.

Los índices norteamericanos han roto con violencia los niveles de soporte que veníamos considerando críticos. Por debajo de ellos no hay niveles claros hasta muy lejos, por lo que la única referencia que podemos manejar son los niveles de retroceso de Fibonacci más habituales en las correcciones. Asumiendo que el S&P 500 está desarrollando una corrección al ciclo alcista desde febrero de 2016, los objetivos de caída más probables serían el 2.390 (50% de retroceso) y el 2.250 (61,8% de retroceso). La alternativa sería considerar que estamos corrigiendo no sólo el proceso alcista desde 2016 sino todo el proceso alcista desde 2009. En este caso la corrección podría llevarnos a la banda 2.150-1.850.

El trasfondo de esta fase correctiva recuerda al del crash de 1987. Y no porque esperemos un crash, que no lo esperamos, sino porque se trata de una corrección muy intensa sin una justificación económica detrás en apariencia. Al contrario que en 2008-09, por ejemplo, ahora Noel entorno económico y financiero es muy positivo y no existen indicios de que esto vaya a cambiar drásticamente. Al igual que en 1987, sin embargo, la Bolsa (en EEUU) acumula una subida muy intensa en los últimos años sin apenas correcciones y este es un entorno propicio para una corrección técnica intensa y violenta como la que estamos teniendo. Lo positivo de un escenario de este tipo es que una vez el mercado se haya limpiado y encuentre un suelo definitivo cabe esperar que el proceso de recuperación sea también relativamente rápido ya que las condiciones de la economía en principio seguirán siendo favorables.

Los índices europeos últimamente están cayendo con menos fuerza que los norteamericanos algo que hace muchos años no sucedía. Desde luego que mientras la corrección en EEUU continúe no cabe esperar una recuperación en Europa sostenible. Pero si lo vemos como un indicio positivo en el sentido de que el mercado no parece estar descontando una gran crisis económica pues en ese caso los índices de mayor riesgo (Europa, Emergentes) estaría cayendo mucho más que EEUU.

Los índices europeos últimamente están cayendo con menos fuerza que los norteamericanos algo que hace muchos años no sucedía. Desde luego que mientras la corrección en EEUU continúe no cabe esperar una recuperación en Europa sostenible. Pero si lo vemos como un indicio positivo en el sentido de que el mercado no parece estar descontando una gran crisis económica pues en ese caso los índices de mayor riesgo (Europa, Emergentes) estaría cayendo mucho más que EEUU.