En espera de una primera corrección, pero confiando en la continuidad alcista en próximos meses.

El rebote de las bolsas sigue su curso desafiando el entorno de noticias macro negativas, particularmente en Europa. Esta semana se han publicado los índices PMI en Europa que tienen entre sus atractivos que reflejan la situación de las empresas casi en tiempo real, pues están basados en una encuesta sobre la evolución de la actividad en las tres semanas precedentes. En este caso por tanto nos han dado información del mes de febrero.

Los datos reflejan que la actividad en el sector industrial todavía sigue deteriorándose, pero las compañías del sector servicios ha reportado una incipiente mejoría por segundo mes consecutivo. El índice Compuesto (industria+servicios) también mejora ligeramente por segundo mes. Si unimos a esto el fuerte rebote de la Bolsa desde finales de diciembre podemos seguir manteniendo, aunque sea todavía con incertidumbre alta, que la fase más intensa de la desaceleración de la economía en Europa ha quedado atrás. A su vez, esto refuerza la confianza en que la larga corrección de las bolsas desde finales de 2017 ha podido finalizar.

El principal factor de optimismo que está favoreciendo la recuperación de las Bolsas en el corto plazo es la expectativa de un acuerdo en las negociaciones comerciales entre China y EEUU. Este factor va de la mano de las expectativas de una aceleración de la economía china en la segunda parte del año apoyada por las medidas de estímulo monetarias y fiscales que están tomando las autoridades chinas. Sin duda China ha sido uno de los factores que explican la duración e intensidad de la desaceleración en Europa. La fuerte recuperación de la bolsa china desde diciembre sería en sí misma una señal adelantada de este proceso.

La subida de los índices, particularmente en EEUU, está empezando a sorprender por la ausencia de correcciones significativas. Del escepticismo sobre la sostenibilidad de las subidas estamos pasando a la ansiedad porque el mercado no corrige dejando fuera a muchos que no confiaban en la recuperación. El amago de corrección hace dos semanas no fue muy lejos y los índices han seguido avanzando hasta hoy. Desde un punto de vista técnico sería razonable esperar una corrección en cualquier momento. Estamos en niveles de resistencia relevantes y los niveles de sobrecompra en el corto plazo son bastante acusados, pero cuando se impone el sentimiento de que “ojalá el mercado corrija para poder entrar”, la corrección tiende a retrasarse más allá de lo que uno esperaría.

En el corto plazo se ha generado una pequeña divergencia bajista con el sector bancario quedándose atascado en el último tirón del mercado. De momento los bancos se resisten a acompañar con claridad la recuperación del mercado. Esto mismo sucedió en el inicio de procesos alcistas importantes en 2012 y 2016, y en ambos casos acabaron por incorporarse al mercado alcista general. En definitiva, seguimos pensando que hay una probabilidad elevada de que estamos en la fase inicial de un proceso de recuperación que debería prolongarse en próximos meses.