Un análisis de la estructura de largo plazo de la Bolsa americana: ¿dos años más de mercado alcista?

En la última semana los índices europeos han dado otro tirón alcista significativo reforzando la tendencia alcista en el corto plazo. Aunque la situación de cada índice presenta alguna diferencia por el diferente comportamiento entre sectores y los pesos diversos que éstos tienen en los índices, podemos decir que en promedio el objetivo es volver hacia los máximos de 2017. Es decir, recuperar casi todo lo perdido en la caída de 2018. Este movimiento se encuadraría dentro de un gran proceso lateral que viene desarrollándose desde los máximos de 2015. Desde entonces los índices europeos han desarrollado un gran tramo bajista hasta junio de 2016, otro alcista hasta finales de 2017, de nuevo otro bajista hasta diciembre de 2018, y ahora estamos en un proceso alcista camino de los máximos o en cada caso sus zonas de resistencia relevantes.

La cuestión clave es si esta vez vamos a ser capaces de romper las zonas de resistencia o vamos a volver a fallar y desarrollar un nuevo tramo bajista durante los próximos meses. Al menos en el corto plazo creemos que tenemos un margen de subida adicional del 5-10% hasta llegar a los niveles de resistencia clave. Un factor a tener en cuenta en el corto plazo es que el mercado está muy pendiente del previsible acuerdo entre China y EEUU que podría anunciarse en próximas semanas. Es probable que hasta que no se produzca ese anuncio, o bien el no-acuerdo, el mercado se resista a corregir.

Las resistencias citadas, además, no son solo importantes en la estructura de medio plazo porque han sido techos de mercado en 2015 y 2017. Son también relevantes en la estructura de largo plazo pues enlazan con directrices lateral-bajistas que vienen de 2000 y 2007. Su superación, por tanto, tendría importantes implicaciones alcistas para los índices europeos en los próximos años.

La tendencia alcista de los índices norteamericanos en el medio-largo plazo está fuera de duda. A corto plazo están en las cercanías de los máximos históricos de 2018. Esto unido a la subida acumulada desde los mínimos de diciembre hacen posible que en algún momento se produzca una corrección más duradera. Con independencia de que se pueda atascar más o menos tiempo alrededor de esa zona de máximos, con vistas a los próximos meses/años seguimos viendo continuidad al mercado alcista.

Hemos realizado un análisis del S&P 500 basándonos en el modelo de la onda de Elliott. Nuestra conclusión es que el escenario que consideramos más probable implicaría la continuidad del proceso alcista en los próximos dos años al menos. Un objetivo teórico para este movimiento sería la zona del 3.650 aprox, lo que implica una revalorización del orden del 30% desde los niveles actuales.

Análisis de Ondas de Elliott del S&P 500.

El modelo de las ondas de Elliott supone que el movimiento de los precios en los mercados sigue un patrón repetitivo de 5 ondas, tres de avance y dos de retroceso. Este patrón tiende a cumplir determinadas relaciones de proporcionalidad entre las diferentes ondas que, identificando en qué punto de ese patrón nos encontramos nos puede ayudar en teoría a hacer pronósticos sobre la evolución futura del mercado. La validez de este modelo, como pasa con todo en el análisis de la Bolsa, es relativa. El patrón en ocasiones es identificable, en otras no. A veces se van cumpliendo las hipótesis que se plantean, otras no. En definitiva, es una referencia más del análisis que nos puede ayudar mientras el comportamiento del mercado se ajuste a nuestras expectativas, así como a avisarnos de en qué momento nuestro análisis ya no es sostenible.

En el gráfico hemos expuesto dos posibles escenarios que se derivan de este modelo. Una primera conclusión importante es que en el momento en que los índices americanos hagan nuevos máximos históricos podríamos descartar que en los máximos recientes hayamos completado una onda 5 y estemos en un escenario de fin de ciclo. Todavía no se puede descartar del todo, pero la probabilidad me parece remota. Lo más probable por tanto es que haya finalizado la onda 3 y en los mínimos recientes hayamos iniciado una onda 5 que sería la última del ciclo. De acuerdo con las relaciones habituales entre ondas tendríamos dos posibles objetivos teóricos más probables: el 3.675 o el 4.794 con una duración de unos dos años en el primer caso.

El escenario alternativo sería que todavía nos encontramos desarrollando la onda 3. El objetivo teórico para la finalización de esta sería el 3.620. En este caso desde ese nivel (o en su caso el que marque el techo) se produciría una corrección importante pero todavía dentro del mercado alcista que continuaría unos años más con la onda 5 final. En definitiva, creemos que el escenario más probable es que tengamos por delante al menos 1-3 años más de mercado alcista con una revalorización potencial de más del 20% desde los niveles actuales antes de una nueva fase correctiva o bajista importante. Obviamente, en función de cómo evolucione el mercado podremos seguir manteniendo estos escenarios o en algún momento tendríamos que renunciar a ellos y definir un escenario alternativo.