El mercado anticipa noticias positivas del G-20, pero vemos difícil una ruptura alcista sostenible a corto plazo.

Llegamos a la cita clave del G-20 en Osaka este fin de semana con los índices cerca de niveles de resistencia importantes. En particular los índices norteamericanos han vuelto a su zona de máximos históricos que tocaron por primera vez el pasado mes de septiembre. Tras la intensa corrección del otoño, volvieron sobre esos niveles a finales de abril y ahora de nuevo los están tanteando.

Todo apunta, también el propio comportamiento del mercado, a que este fin de semana se anunciará algún tipo de acuerdo que permita que no se implemente la nueva ronda de aranceles prevista para el caso de que no hubiese acuerdo. Nadie espera desde luego un acuerdo de gran alcance que ponga fin a la disputa comercial. De hecho desde que EEUU anunció el veto a Huawei es evidente que el conflicto va mucho más allá de una simple guerra comercial entrando de lleno en cuestiones de seguridad nacional. Este conflicto va a mantenerse en próximos años y la cuestión es hasta qué punto puede afectar a la economía.

La reacción del mercado al acuerdo prevista debería ser moderadamente positiva ya que en buena medida ya ha sido anticipada por los mercados en las últimas semanas. El problema para los índices es que estando tan cerca de niveles de resistencia importantes es dudoso que vayan a ser capaces de superarlos lo que implica un riesgo de que pueda desarrollarse algún tipo de corrección en próximas semanas. A menudo la confirmación de una noticia positiva largamente esperada por el mercado se traduce en una toma de beneficios: “compra el rumor, vende la noticia”.

Desde un punto de vista técnico el principal problema que vemos es que la verticalidad de la subida desde diciembre es difícilmente sostenible sin una fase de corrección/consolidación más prolongada. En este sentido creemos que la eventual ruptura alcista que creemos se acabará produciendo sería más fiable si se produce tras una consolidación de algunas semanas/meses que si se produce ahora al calor de un acuerdo comercial o una rebaja de tipos en EEUU. La situación de los índices europeos es muy similar, cerca de niveles de resistencia relativamente importantes y tras una subida bastante vertical desde diciembre que implica niveles de sobrecompra elevados todavía.

Por otra parte, la subida desde diciembre ha presentado importantes divergencias entre valores y sectores lo que en sí mismo no es una señal muy positiva. En los últimos días se ha apreciado una incipiente toma de beneficios en los valores defensivos y de crecimiento que han tenido un comportamiento más fuerte durante la subida. Sería razonable que estos sectores precisamente desarrollaran una corrección en próximas semanas antes de una posible subida apoyada or el conjunto del mercado más adelante.