Comentario de mercado

Vuelven los temores a una recesión. La recuperación del mercado en las últimas semanas,liderada por los sectores cíclicos del mercado, había favorecido cierta mejoría en lasexpectativas sobre el futuro de la economía global. Han bastado un par de indicadores negativosy un retroceso del 5% de la Bolsa para que vuelvan a desatarse los temores a una recesión. Laparadoja es que realmente los índices bursátiles se encuentran muy cerca de sus máximosanuales con subidas acumuladas en lo que va de año del 15-20% en EEUU y del 10-15% enEuropa. Visto en perspectiva, el movimiento de la Bolsa desde los mínimos de diciembre pareceanticipar una mejoría de la economía en los próximos meses. De vez en cuando, sin embargo,las dudas vuelven a los inversores y la volatilidad se adueña del mercado como ha sucedido estasemana.

¿Un mes de octubre decisivo? Las dos grandes cuestiones que aparentemente están detrás deldeterioro de la economía en los últimos tiempos tienen citas importantes en el mes de octubre.El próximo día 10 tiene lugar una reunión de alto nivel entre China y EEUU en la que sedecidirá si se implementa una nueva ronda de aranceles, o bien se produce algún acuerdo quepermita una relajación de las tensiones para próximos meses. Veremos si Donald Trump quiereseguir aumentando la presión, o bien los signos de desaceleración y la perspectiva de laselecciones presidenciales del año que viene le llevan a un cambio de estrategia. Por otra parte, elBrexit se acerca a su fecha clave del 31 de octubre en la que debería producirse la salida delReino unido de la UE. En las próximas semanas se decidirá por tanto si finalmente hay unacuerdo, si vamos a un aplazamiento y elecciones o, el peor caso, si se produce una salida sin acuerdo.

¿Es el futuro económico de Europa tan oscuro como parece? El relato pesimista dominantees que la guerra comercial entre China y EEUU puede llevar a la recesión a EEUU y provocarun colapso en la economía de China y sus vecinos, pero lo cierto es que los datos económicosmuestran que la gran perjudicada hasta ahora ha sido Europa. Su dependencia del sector exteriorestaría siendo la puerta de entrada de la crisis, pero hay otros factores detrás que podríanimplicar que el futuro para Europa no es tan negro como parece.

Retroceso desde zona de resistencia. En los meses recientes los mercados están fluctuandoentre las expectativas de una recuperación del crecimiento en próximos trimestres y el temor auna desaceleración más acentuada. La caída de esta semana se ha producido justo cuando losíndices europeos y norteamericanos se estaban asomando a sus máximos anuales. En estesentido este retroceso de momento no tiene una gran trascendencia en sí mismo ya que losprecios se mantienen en general en el rango de los últimos meses y simplemente estaríamosmoviéndonos desde la zona de resistencia hacia la zona de soporte.

Datos que asustan al mercado. Los datos que parecen haber preocupado más al mercadotienen que ver en esta ocasión con EEUU. Al final la evolución de la economía norteamericanaes la clave para los mercados. Si la fase expansiva en EEUU continúa en los próximos años, elresto del mundo seguirá creciendo. Si EEUU fuese a entrar en recesión, los mercados de todo elmundo lo acusarían pues sus economías se verían seriamente afectadas. En el repaso deindicadores de la economía norteamericana que hicimos hace dos semanas comprobamos que engeneral la mayor parte de la economía mantiene un crecimiento moderado, pero el sectormanufacturero estaba sufriendo una desaceleración, aunque no tan intensa como en Europa. Eldato del ISM manufacturero del mes de septiembre que se publicó hace unos días fue más débilde lo esperado reflejando que la desaceleración industrial se mantiene en EEUU. Además, elISM no manufacturero también se ha deteriorado en este mes, aunque todavía reflejacrecimiento. Ya hemos comentado en otras ocasiones que los procesos de desaceleración quedetectan indicadores como el ISM (equivalente a los PMI en Europa) no necesariamenteanticipan una recesión. Como se ve en el gráfico siguiente tanto en 2011-12 como en 2015-16 seprodujeron desaceleraciones que no supusieron el final de la fase expansiva de la economíanorteamericana. El hecho de que otros indicadores relacionados con el consumo, empleo,pedidos de bienes diraderos, etc. Sigan mostrando una gran resiliencia apuntaría a que en estaocasión tampoco estamos a las puertas de una recesión.

La caída de los ISM refleja desaceleración, pero dentro de niveles compatibles con una suavización del crecimiento, no una recesión.

Pequeño repunte de la rentabilidad de los bonos pese a mal dato de ISM es un indicio positivo respecto a expectativas futuras del mercado.

En la recesión de 2008 los subsidios por desempleo empezaron a subir en septiembre de 2007 coincidiendo con el techo de la Bolsa. De momento no se aprecia ningún síntoma de deterioro en este sentido.

La creación de empleo se mantiene en niveles razonables compatibles con un crecimiento moderado de la economía.

El negro futuro de la economía europea, ¿o no es para tanto? Europa parece estar siendo lagran perjudicada de la guerra comercial entre china y EEUU. Las últimas previsiones decrecimiento de la OCDE apuntan a que la economía de la eurozona va a crecer un 1,1% en 2019y un 1,0% en 2020. Estas previsiones son 0,8 y 0,9 puntos inferiores a las que se manejaban enmarzo de 2018 cuando se inició la escalada de los aranceles, sin duda el mayor recorte entre lospaíses desarrollados. El crecimiento en China y EEUU también se va a desacelerar en 2019 y2020 pero dentro de la tendencia ya prevista en ambos casos que partían de tasas de crecimientomuy elevadas. La explicación que se suele dar a la desaceleración en Europa es que es productode la elevada dependencia del sector exterior (las exportaciones de la eurozona suponen un 28%de su PIB frente al 12% en EEUU o al 19% en China). Sin embargo, el argumento de la guerracomercial parece insuficiente para explicar el parón de la economía europea. Otros dos factoresimportantes tienen que ver con la ausencia de una política fiscal europea y la cuestión delBrexit. El hecho de que no exista una unión fiscal en la eurozona significa que no hayposibilidades de llevar a cabo políticas anticíclicas como han aplicado EEUU y Chinarecientemente lo que hace el proceso de ajuste más largo y doloroso. Por lo que respecta alBrexit, el rechazo por el Parlamento británico en el mes de marzo del acuerdo alcanzado porTheresa May hizo que emergiera de golpe un nuevo y grave riesgo para la economía en formade un posible Brexit sin acuerdo. La eurozona exporta al Reino Unido el doble que ha China porlo que un colapso del comercio en el evento de un Brexit sin acuerdo tendría el potencial deprovocar una recesión de grandes proporciones en Europa.

Motivos para el optimismo. La solución a la guerra comercial no está en la mano de Europapor lo que dependerá de EEUU que este factor empiece a aliviar la presión sobre nuestraeconomía. En todo caso Alemania ha podido darse cuenta de que un excesivo superávitcomercial no es un signo de fortaleza económica sin un factor de posible inestabilidad lo quedebería favorecer un proceso de sustitución de demanda externa por interna. Los otros dosfactores, sin embargo, si pueden entran dentro del ámbito de decisión de las autoridadeseuropeas y podrían avanzar hacia una clara mejoría en el futuro. Las cuestiones de políticasmacroeconómicas están siendo abordadas en todos los gobiernos europeos, el BCE y la propiaComisión Europea. Mario Draghi dejó claro que había llegado el momento de la política fiscal yel lanzamiento de un nuevo QE va a asegurar que el coste de la deuda de los estados europeosva a seguir bajando en próximos años a medida que vencen deudas antiguas con tipos de interésmás elevados. Esto dejaría cierto margen para reducir impuestos o aumentar el gasto en determinados países e incluso reavivar la idea de un presupuesto común europeo. Finalmente, lacuestión del brexit sigue todavía sin resolver, pero podría hacerlo en los próximos días. Sin dudalas expectativas de un Brexit duro han jugado un papel importante en la desaceleración europeapor lo que una solución definitiva en forma de un acuerdo de salida ordenada podría tener unefecto muy positivo en la economía en los próximos meses.

Los PMIs manufactureros vuelven a caer en la eurozona en septiembre con Alemania como el foco central de la contracción. Francia e Italia parecen más estabilizados.

Un signo de alerta es que los PMIs de Servicios han caído en septiembre situando al PMI compuesto por debajo de los mínimos de diciembre en la frontera de los 50 puntos.

A nivel global (datos a Agosto) se observa algún brote verde en países como China, Japón, India, Brasil …

El PMI manufacturero global sigue en niveles bajos, pero registra dosmeses consecutivos de subida, la primera vez que sucede desde elinicio de la desaceleración hace más de un año. Ha rebotado enniveles similares a las desaceleraciones de 2011-12 y 2015-16.

Análisis Técnico