Los índices europeos empiezan a superar resistencias clave de medio-largo plazo.

Los mercados siguen desafiando las incertidumbres diversas que dominan el escenario desde hace meses,y en particular la persistente desaceleración de la economía. En los últimos días se están empezando aproducir movimientos decisivos de superación de resistencias que apuntarían a la consolidación delmovimiento alcista iniciado en el mes de diciembre y a la superación de la fase correctiva que se inició aprincipios de 2018, coincidiendo con el estallido de la guerra comercial entre China y EEUU. Elprevisible acuerdo en lo que se ha dado en llamar la Fase I de las negociaciones está sirviendo deargumento para justificar el optimismo del mercado sobre las expectativas de la economía en lospróximos meses. Este aparente optimismo choca todavía con la realidad de unos indicadores económicosque no acaban de mejorar con claridad, pero es habitual en todas las correcciones que el mercado empiecea subir cuando mayor es la incertidumbre y con el tiempo se confirme o no la recuperación.

En este caso el punto de máxima incertidumbre se produjo en el mes de diciembre pasado que es cuandolas Bolsas hicieron suelo. Desde entonces se mantiene la divergencia entre una bolsa al alza y unosindicadores económicos a la baja, un período anormalmente largo. El movimiento reciente del mercado,con superación de importantes resistencias, parece reforzar el mensaje del mercado de continuidad de lafase expansiva de la economía en los próximos años.

Los índices norteamericanos han logrado nuevos máximos históricos de forma generalizada. El mensajesería que el período de dudas de 2018/19 queda atrás y que el mercado alcista que se inició en 2009 sereanuda. El escepticismo que ha acompañado a este mercado alcista desde su inicio (se le ha llamado elmercado alcista más odiado de la historia) se mantiene pese a los nuevos máximos lo que es una señalpositiva sobre su sostenibilidad. Estamos lejos de las señales de euforia que suelen aparecer en losgrandes finales de un ciclo.

Más relevante incluso es el movimiento que se está produciendo en Europa donde no sólo se estánsuperando los máximos de 2018, y con ellos la última fase correctiva, sino que hemos empezado a ver laruptura de resistencias de largo plazo vigentes desde 2007 o 2000. Este movimiento todavía no se hageneralizado en todos los índices, pero se ha iniciado en índices relevantes como el MSCI Europe (ExUK). Veremos en próximas semanas si el resto de índices le siguen, conformando una señal alcista demedio-largo palazo para la Bolsa europea.

Los índices europeos en el largo plazo.

Los índices globales europeos (al igual que la mayoría de los nacionales) llevan prácticamente desde el año 2.000sin conseguir nuevos máximos históricos. En 2007, 2015, 2018 y ahora en 2019 se han alcanzado niveles similaresa los máximos del año 2.000 sin ser capaces de superarlos con claridad. Los máximos de 2.007 dejaron paso a ungran mercado bajista y los de 2015 a una larga fase correctiva con retrocesos más moderados pero significativos encualquier caso. Esta situación nos enmarca una gran estructura lateral desde hace 20 años que en los últimos díasestá empezando a ser superada. Una ruptura alcista de esta trascendencia no se produce en un día porque lasituación de los diferenetes índices europeos no es exactamente la misma. Es más bien un proceso de unas semanasen que en su caso se va confirmando una ruptura generalizada de niveles clave por parte de diferentes índices,sectores y valores. Una primera señal importante nos la ha dado el MSCI Europe ex UK (excluye a las compañíasbritánicas) que en los últimos días ha roto finalmente la resistebcia clave de los últimos 20 años alcanzando nuevosmáximos históricos. Sin duda es una señal álcista muy potente respecto a la tendencia que cabe esperar del mercadoen los próximos meses/años. Como mínimo deberíamos esperar un movimiento al alza similar a la amplitud de lafase correctiva desde 2015, sobre un 25% de avance. Pero sobre todo elimina el riesgo de que pudiese formarse untecho importante en estos niveles. Al contrario, sería una confirmación de que la Bolsa europea está en un mercadoalcista de largo plazo que debería tener continuidad en los próximos años. Para tener más confianza en esteescenario, en las próximas semanas deberíamos ver que otros índices europeos van rompiendo sus resistenciasclave alcanzando según los casos nuevos máximos históricos o desde 2015.

Los índices europeos en general han superado una primera resistencia importante, los máximos anuales, y van a buscar los máximos de 2015 cuya superación confirmaría un escenario alcista en el medio-largo plazo.

La Bolsa española no acaba de despegar, aunque esperamos que lo haga próximamente. El mal tono relativo de algunos de los grandes (SAN, BBVA, TEF, Inditex ..) y la corrección en los valores defensivos que más habían subido (IBE, Utilities en general,Cellnex, Ferrovial …) explicarían el reciente frenazo que esperamos sea transitorio.

La Bolsa hizo suelo en dicembre marcando una clara divergencia con la rentabilidad de los bonos que siguió cayendo hasta agosto. Desde entonces el giro pro-cíclico del mercado es evidente con subida de las rentabilidades (caída del precio de los bonos) y avances en las Bolsas liderados por sectores cíclicos.

El comportamiento sectorial parece apoyar la ruptura alcista que se aprecia a nivel de índices globales europeos. Numerosas rupturas al alza en la mayoría de sectores, ya sea de estructuras de giro al alza tras movimientos bajistas, o de continuidad de tendencias alcistas de medio-largo plazo. Tan sólo los sectores y valores más defensivos como las utilities han entrado en una corrección de corto plazo, por otra parte modesta de momento.