Fase de pausa a la espera del acuerdo comercial China- EEUU.

No ha habido apenas novedades en el escenario técnico desde nuestro anterior informe hace dos semanas.Los índices han entrado en una fase de pausa con un movimiento lateral en un rango muy estrecho. Han dejado de avanzar, pero de momento apenas han retrocedido nada en espera del esperado desenlace de las negociaciones entre China y EEUU. El próximo 15 de diciembre es la fecha límite en que, en ausencia de un acuerdo, EEUU implementaría nuevos aranceles sobre la práctica totalidad de las importaciones de China. Las inevitables dudas que están surgiendo en esta recta final de las negociaciones han impuesto cierta prudencia en los mercados después de las fuertes subidas anteriores.

La subida de la bolsa en los últimos meses ha desafiado el entorno macro de desaceleración, un año flojo de beneficios empresariales y la incertidumbre política en muchos frentes. Los índices acumulan subidas de más del 20% en promedio, aunque es cierto que en buena medida ese avance es la recuperación de lo perdido el año pasado. Pese al entorno aparentemente adverso, los índices norteamericanos han alcanzado recientemente nuevos máximos históricos y los europeos está empezando a superar niveles que no superaban desde el año 2015. Es la dificultad de los mercados alcistas, lo que los mercados han bautizado como el “wall of worry” (muro de preocupación). Durante un mercado alcista los mercados tienden a ir por delante de lo que se observa en la realidad de la economía y las empresas, lo que se traduce en que los inversores tienen siempre que desafiar un entorno de incertidumbres para acompañar la subida del mercado. Lo sucedido este año es un claro ejemplo de ello y como muestra el hecho de que pese al comportamiento alcista de las Bolsas mundiales los fondos y ETFs de renta variable han estado registrando salidas netas de dinero durante todo el año, dinero que se ha refugiado en la renta fija.

El mensaje que transmiten los índices no es unánime, nunca lo es, pero en general apunta a la continuidad del movimiento alcista en los próximos meses. Los índices norteamericanos están liderando el movimiento con sus nuevos máximos históricos. Los europeos también están mostrando una gran fortaleza, aunque todavía tienen pendiente la superación de los máximos de 2015 y 2017 que tienen ya a la vista.

Una parte todavía dudosa son los emergentes que de momento se han sumado tímidamente a la recuperación. Y con ellos el Ibex que se ha descolgado en las últimas semanas del avance del resto de bolsas europeas. En parte puede estar relacionado con las elecciones y las incertidumbres que plantea un eventual Gobierno con Podemos y nacionalistas, y algo puede estar pesando también la exposición del Ibex a emergentes. En todo caso, si se confirma el escenario positivo en el resto de índices europeos, tarde o temprano el Ibex se sumará al movimiento. La superación del 9.600 sería la señal clave para el Ibex.