Se mantiene el avance, aunque con signos de rotación defensiva de los inversores.

La corrección del “coronavirus” resultó muy breve y ha dejado paso a un nuevo tramo alcista que ha llevado a la mayoría de los índices por encima de los máximos precedentes. Sigue por tanto desarrollándose la tendencia alcista sin que de momento apreciemos riesgos de un techo importante. Obviamente de vez en cuando se produce una corrección y las seguirá habiendo en el camino, pero es complicado anticiparlas. En una tendencia alcista firme como la actual lo más que podemos hacer es intentar determinar los niveles de soporte claves que deberían respetarse en las correcciones. Actualmente estos niveles serían el 9.700 en el Ibex, el 3.700 en el Eurostoxx 50 o el 3.218 en el S&P 500. Es evidente, particularmente en los índices norteamericanos, que la intensidad de la subida de los últimos meses no es sostenible por mucho tiempo por lo que en algún momento se producirá una corrección o pausa en la subida. No esperamos en todo caso una corrección profunda en la situación actual y seguimos esperando que el ciclo alcista se prolongue en próximos meses.

La situación del medio-largo plazo sigue enmarcada en la superación a lo largo de los últimos meses de niveles de resistencia importantes, en particular los máximos de 2018 que dieron lugar a la última corrección importante. Primero los índices norteamericanos, y después la mayoría de los índices europeos, han ido superando esos niveles confirmando que estamos desarrollando un nuevo tramo alcista intermedio que debería prolongarse 1-2 años más. Al menos este es el escenario que manejaremos mientras el comportamiento del mercado no sugiera algo diferente.

Un aspecto llamativo del comportamiento del mercado en las últimas semanas está siendo la aparente rotación hacia sectores defensivos después del rebote cíclico que se produjo en los últimos meses de 2019. La aparición del Coronavirus parece haber reforzado esta rotación y ha sido llamativo en los últimos días el fuerte tirón de sectores como el de las Utilities liderando la subida en los últimos días. En principio no parece una buena señal ver a sectores defensivos liderando al mercado, pero no creemos que puedan sacarse de momento grandes conclusiones más allá del corto plazo.

En conjunto la caída de la rentabilidad de los bonos, subida del dólar, rotación sectorial defensiva … pueden relacionarse con un movimiento defensivo de los inversores ante el posible impacto que tenga el coronavirus en determinados sectores cíclicos europeos. Bancos y Autos en particular tienen un peso importante en los índices europeos y están expuestos a la posibilidad de que el parón en China retrase la recuperación de la economía que están anticipando los mercados en los últimos meses. Esto podría favorecer una fase de corrección o consolidación en el mercado, pero no vemos ahora riesgo de un deterioro intenso y prolongado. Lo importante es que de momento los retrocesos están respetando las zonas de soporte importantes, tanto en los sectores débiles que se mueven más bien en rangos laterales, como en los fuertes que mantienen claras tendencias alcistas.

De momento el avance sigue contando con una elevada participación de valores sin que se generen divergencias bajistas en la línea avance/descenso (suma acumulada de valores al alza menos valores a la baja en cada sesión)

Los inversores particulares registraron un pesimismo extremo (línea azul: % alcistas menos % bajistas, media 10 semanas) justo antes de la ruptura alcista reciente a nuevos máximos históricos. En teoría queda bastante ciclo alcista por delante antes de un techo importante.

El mercado parece haber dado un giro defensivo en las últimas semanas coincidiendo con la crisis del Coronavirus: la rentabilidad de los bonos vuelve a caer y el dólar se aprecia frente al resto de divisas.

Desde hace un año el diferencial de rentabilidad entre los bonos alemanes y de EEUU se está reduciendo lo que debería traducirse en un fortalecimiento del euro. En las últimas semanas, sin embargo, el euro vuelve a caer lo que es un signo más de la rotación defensiva de los inversores que esperamos sea transitoria.