Comentario de mercado

Los mercados entran en pánico. El avance imparable de los índices bursátiles, que marcaban nuevos máximos históricos día tras día, parecía demostrar que los inversores habían descartado un efecto negativo significativo del Coronavirus sobre la economía global. Pero, de repente, todo ha cambiado. La progresiva expansión del virus fuera de China, aunque de forma muy limitada de momento, ha supuesto un cambio radical de expectativas y ahora los inversores parecen temer un impacto severo sobre la economía.

Los indicadores económicos estaban empezando a mejorar. Esto llega en un momento en que los indicadores económicos estaban empezando a mostrar indicios de mejoría. Durante los últimos meses la subida de las bolsas estaba anticipando una mejoría de la economía tras la prolongada desaceleración que se inició en 2018, pero en unos pocos días ese escenario parece haber quedado descartado. Las primeras estimaciones hablan de un impacto limitado en el crecimiento de la economía, que podría ser 5 décimas inferior al previsto en China y 2 décimas en Europa. El impacto podría ser mayor en los beneficios de las empresas que podrían tener un nuevo año de estancamiento frente a las previsiones de crecimientos del orden del 7% que se manejan actualmente. En todo caso el daño sobre la economía sería intenso durante un trimestre y luego cabría esperar una fuerte recuperación. En este sentido también sería razonable suponer que la intensa corrección de la Bolsa debería tener una duración limitada.

¿Hacia dónde van los mercados? El reciente desplome pone en serias dudas el escenario que estábamos manejando de continuidad alcista en los próximos meses. La ruptura alcista a nuevos máximos históricos de los índices europeos no se ha consolidado, lo que nos deja un escenario mucho más incierto. De momento manejaríamos dos posibles zonas como posibles soportes para esta caída. La primera sería la zona de mínimos del verano pasado (Eurostoxx 50 3.250, Ibex 8.400, S&P 500 2.820 …) que ya está muy cerca. La siguiente sería la zona de mínimos de diciembre de 2018 (Eurostoxx 50 2.950, S&P 500 2.400, Ibex 7.700 …) que implicaría una caída adicional del orden del 10-15%. Ambos escenarios serían compatibles con una recuperación gradual dentro de unos meses.

La expansión del coronavirus. Hasta ayer ha habido un total de 83.051 personas contagiadas por el coronavirus. El 95% de los casos se han producido en China, y el 85% de éstos en la provincia de Hubei. El gráfico siguiente con la evolución de los nuevos casos en el mundo refleja por tanto principalmente la evolución de China. El máximo diario de nuevos casos se registró a principios de febrero con cerca de 4.000. desde entonces está bajando progresivamente hasta un mínimo hace cuatro días de cerca de 400 nuevos casos diarios. En los últimos días se ha producido un repunte hasta unos 1.000 nuevos casos diarios que ha sido consecuencia del crecimiento de los casos fuera de China. En concreto de tres brotes relativamente importantes que se han producido en Corea del Sur, Italia e Irán. La situación actual es que China sigue reduciendo los casos (actualmente) cerca de 400 diarios, mientras aumentan de forma moderada en Corea e Italia y surgen casos de momento dispersos por el resto del mundo. El hecho de que sólo hayan surgido dos brotes realmente relevantes fuera de China parece reflejar que el contagio está bastante contenido, aunque obviamente todavía es pronto para estar seguros. Por poner en contexto, la ratio de contagiados respecto al total de población es del 0,05% en China. Una ratio similar en Italia implicaría cerca de 35.000 contagiados y de momento hay 655 casos confirmados. Quiere esto decir que hasta ahora el único sitio donde ha habido un brote realmente grave es en la provincia de Hubei donde se originó.

La reacción del mercado al coronavirus. Cuando surgieron las noticias sobre la gravedad del brote en china se produjo una caída del 3-4% y de muy breve duración. Enseguida los mercados obviaron el tema de la epidemia y continuaron con su racha triunfal de sucesivos máximos históricos tanto en EEUU como en Europa. Todo cambió el fin de semana pasado, cuando se conoció el importante aumento de los contagios en Italia y Corea, así como los limitados, pero muy extendidos casos en otros países del mundo. Es decir, durante los días de fuerte aumento de los casos en China los mercados tuvieron una corrección limitada, y retomaron las subidas al percibirse que los nuevos casos empezaban a declinar. La gran caída ha vendo ante el aumento de los casos fuera de China. Este aumento es de momento muy modesto y prácticamente reducido a dos países, pero lo cierto es que los mercados han entrado en pánico y ante eso es difícil racionalizar la situación.

El coronavirus, ¿y algo más? Con la experiencia de otras epidemias que apenas tuvieron efecto en los mercados cabe preguntarse si hay algo más detrás de este pánico bursátil. Sin duda la situación de los mercados en los últimos meses ha contribuido a la violencia de la corrección. Desde el verano pasado las bolsas mundiales estaban inmersas en un intenso proceso alcista. Estas subidas supuestamente estaban anticipando un escenario de recuperación de la economía y los beneficios tras la desaceleración que se inició en 2018. De hecho, algunos indicadores publicados recientemente parecen apoyar el escenario de recuperación. Se nos junta por tanto una corrección que era esperable en algún momento por la subida de los últimos meses con un shock a la economía que puede justificar un relato pesimista para los próximos meses. Simplemente la reacción defensiva de las personas y las medidas de las empresas y los gobiernos para limitar el riesgo de contagio pueden dar lugar a un frenazo de la economía que es lo contrario a lo que se esperaba hasta hace unos días. La caída de los índices les ha devuelto precisamente a los niveles en que empezó este verano la recuperación de la parte cíclica del mercado. Es decir, cuando se empezó a descontar que la desaceleración de la economía estaba cerca de tocar fondo e iniciar una gradual mejoría descartándose el escenario de una recesión. Volvemos por tanto a una situación en que los inversores vuelven a dudar sobre la evolución futura de la economía. No se descuenta una recesión, algo que sin duda implicaría caídas bastante más severas, pero sí un estancamiento más prolongado.

Los PMIs europeos habían repuntado con claridad en enero y febrero, lo que refleja que la economía europea había estabilizado la desaceleración al menos.

Las ventas minoristas se han ido acelerando suavemente a lo largo de 2019 y la confianza del consumidos ha empezado a repuntar en los últimos meses.

El sentimiento económico en la eurozona también estaba mejorando recientemente.

Las peticiones semanales de subsidios de desempleo en EEUU (en el gráfico con la escala invertida) son uno de los indicadores más sensibles a la economía y al publicarse semanalmente nos dan una información casi en tiempo real. En los últimos meses están estabilizadas en niveles históricamente bajos, como consecuencia de la situación de pleno empleo en EEUU. En 2007 la caída de la Bolsa fue en paralelo desde el inicio con un deterioro del mercado laboral que estaba anticipando la recesión. De momento no estamos en ese escenario.

Los pedidos de bienes duraderos repuntan en enero …

Comportamiento Sectorial Eurostoxx 50.

Partiendo de la clasificación de la tabla anterior hemos analizado la evolución de los diferentes tipos de valores del Eurostoxx 50 desde diciembre de 2018 cuando se inicia la última fase alcista que ha finalizado abruptamente en esta semana. Algunas reflexiones que surgen del análisis:

El movimiento alcista ha sudo muy generalizado y tan sólo el sector energético (petroleras) y las telecos (dentro de las defensivas) quedaron rápidamente descolgados. Como ha sido habitual en los últimos años los valores que podemos considerar de “crecimiento” han sido los que han tenido un comportamiento más fuerte.

El sector “Defensivos/Dividendos” incluye a las eléctricas y las telecos. Las primeras han tenido un comportamiento estelar. Especialmente significativo ha sido su fuerte tirón en las últimas semanas, incluso cuando otros sectores ya habían empezado a corregir. Visto ahora a posteriori, parece claro que era una señal de giro defensivo de los inversores que empezaban a salir de sectores de más riesgo.

Los sectores cíclicos y financieros (éstos también son cíclicos), se mostraron débiles en la primera parte de 2019 pero subieron con fuerza a partir del verano. Esa era la señal de confianza de los inversores en una recuperación de la economía. Sin embargo, ya a finales de diciembre empezaron a verse las primeras señales de debilidad. Los bancos sorprendieron con una última subida justo antes de la gran caída. Este tirón de bancos y eléctricas llevó al Ibex al 10.000 pero ha resultado ser una trampa mortal justo antes del techo.

Crecimiento y Eléctricas (éstas dentro de las defensivas) han sido los sectores más fuertes. Petroleras y Telecos (éstas dentro de las defensivas) las más débiles del ciclo alcista desde diciembre de 2018.

Ahora las caídas son generalizadas en todos los sectores camino de los mínimos del verano.

Análisis Técnico

MSCI Europe ex UK: con la ruptura de la zona de máximos de los últimos 20 años era posible asumir una estructura netamente alcista para los próximos meses. La reciente caída nos está llevando de nuevo por debajo de esos niveles lo que nos deja potencialmente un fallo alcista peligroso.