Los mercados se estabilizan, pero todavía en un clima de incertidumbre extrema.

Seguimos en un entorno de incertidumbre extrema que hace muy difícil poder confiar en un escenario determinado para el mercado en los próximos meses. La economía ha entrado en una profunda recesión que nos va a acompañar durante los próximos 2-3 meses al menos, en espera de que la evolución de la pandemia permita retirar las medidas de confinamiento. No sabemos, sin embargo, en qué situación van a estar las empresas y las familias cuando llegue ese momento. Los pronósticos sobre la recuperación de la economía ahora mismo van desde una recuperación rápida hasta una recesión prolongada y una lenta recuperación. Eso hace que los mercados, aunque se han estabilizado, difícilmente vayan a recuperarse con rapidez.

Desde un punto de vista técnico también es muy difícil delimitar un escenario tras el desplome de las semanas pasadas. En general creemos que se ha producido un suelo de corto plazo al menos que debería traducirse en un proceso de rebote/consolidación de varias semanas/meses de duración. La gran incertidumbre es si esto es una pausa dentro de un mercado bajista más prolongado o si forma parte de un proceso de formación de un suelo de forma que lo peor habría pasado ya. Es imposible saberlo, pero cuanto más tiempo se estabilice el mercado sin hacer nuevos mínimos más probable será el escenario optimista.

Dentro del movimiento lateral que parece estar iniciándose en el mercado, es evidente el sesgo sectorial más bien defensivo. Los sectores cíclicos más expuestos al parón de la economía (Bancos, viajes, autos, energía, industria …) están teniendo un rebote más débil y no se puede descartar que todavía no se hayan visto los mínimos. Otros sectores más resistentes a la crisis, por el contrario, es menos probable que vayan a caer por debajo de los mínimos recientes, aunque se mantengan todavía bastante tiempo en un proceso lateral.

Hay que tener paciencia en las próximas semanas y esperar a que el mercado nos dé más señales sobre su evolución futura: posibles divergencias entre sectores e índices, resistencia a hacer nuevos mínimos, rebotes en materias primas y otros sectores sensibles a la economía, etc. De momento van a pasar todavía algunas semanas con un escenario económico dramático y una evolución muy lenta de la pandemia en que no va a ser posible extraer conclusiones positivas. Pero es posible que en medio de ese agujero negro el mercado pueda empezar a dar alguna señal positiva que podamos analizar. Hasta entonces, paciencia y auto-protección.

El índice de volatilidad marcó una divergencia alcista en los mínimos recientes de la Bolsa y de momento sigue apoyando la continuidad del proceso de rebote/consolidación en el corto plazo.