Se inicia una corrección a la subida de las últimas
semanas. No vemos de momento una vuelta a un entorno bajista, y esperamos que la recuperación se reanude más adelante.

Después de casi dos meses de rebote los índices parecen haber iniciado un retroceso más importante de los que ha sido la norma últimamente. En principio una corrección, más o menos intensa, pero una corrección a las subidas previas. Al menos en EEUU este es el escenario que a priori consideramos más probable. Los índices norteamericanos han tenido una subida cercana al 40% desde los mínimos, y era inevitable que en algún momento se produjera una corrección. En el caso del S&P 500, un retroceso de entre 1/3 y ½ de la subida nos llevaría a la zona 2.585-2.640 desde el máximo cercano al 3.000 tocado recientemente. Una corrección de estas características dejaría intacta la estructura alcista desde los mínimos de marzo y permitiría pensar en un nuevo tramo alcista más adelante, una vez la corrección se complete.

La situación de los índices europeos es algo más dudosa, porque el rebote no ha sido tan intenso y la corrección va algo más rápido. En todo caso de momento podríamos asumir un escenario similar, en el sentido de que estamos en una fase correctiva a la subida desde los mínimos. La diferencia es que la corrección va a ser más profunda y en algunos índices, particularmente en el Ibex, la posibilidad de volver a tantear los mínimos de marzo no es en absoluto descabellada.

En todo caso el escenario de corto-medio plazo que vemos más probable es que la fase de rebote/recuperación que se inició en marzo se prolongue en los próximos meses más allá de la corrección actual. Técnicamente argumento principal sería que la intensa caída de febrero/marzo ha creado las condiciones necesarias para un rebote más prolongado, sin descartar que sea un suelo de largo plazo. Los niveles extremos de sobreventa y pesimismo que se crearon necesitan un tiempo para eliminarse y todavía no vemos indicios de optimismo, más bien lo contrario.

Más complicado es determinar si estamos en las fases iniciales de un nuevo proceso alcista de mediolargo plazo o bien en un rebote que dentro de unos meses dejará paso a una nueva pata bajista importante. De momento los amplios rangos que nos ha dejado el mercado en estos meses permiten escenarios muy diferentes en el largo plazo y es demasiado arriesgado apostar decididamente por uno de ellos. Habrá que esperar a que la recuperación avance un poco más para ver si percibimos indicios de debilidad en ella o, por el contrario, signos de un mercado alcista consistente. La participación en la subida de una amplia mayoría de valores, y en particular los cíclicos que de momento no acaban de asentarse, sería uno importante.

La línea Avance/Descenso no ha mostrado debilidad durante el rebote. Veremos si en un eventual nuevo impulso alcista sigue así o da señales de debilidad.