Comentario de mercado

Jarro de agua fría. La euforia bursátil de las primeras semanas del año se ha frenado en seco en Europa que en los últimos días ha perdido buena parte de lo ganado desde principios de año. El tirón del euro, la subida de las rentabilidades de los bonos y las resistencias técnicas de los máximos previos han acabado con el rally de los índices europeos, devolviéndolos al entorno lateral en que se movieron en los meses finales de 2017. Desde un punto de vista técnico el hecho de que los índices europeos no hayan sido capaces de superar sus máximos previos, suponen una primera señal de alerta sobre un posible deterioro en el corto plazo. Las caídas en estos días han afectado a la mayoría de los sectores independientemente de su exposición al dólar, tipos de interés, etc., lo que deja a los inversores sin sectores-refugio claros. La alarma definitiva vendría con la ruptura de soportes de corto plazo, en general los mínimos de noviembre-diciembre, algo que de momento no se ha producido.

Buenas expectativas de la temporada de resultados. Por el lado de la economía y los resultados empresariales el escenario se mantiene positivo, lo que hace difícil justificar algún tipo de crisis en este momento. Por supuesto Ba bolsa puede tener correcciones de alguna importancia sin un factor económico que lo justifique, simplemente como un proceso de toma de beneficios después de un período de fuertes subidas. Este podría ser el caso ahora, especialmente en EEUU, porque ni los indicadores económicos ni los resultados de las empresas han dado de momento ningún indicio de deterioro. Más bien al contrario, la temporada de beneficios en EEUU está superando ampliamente las previsiones. Según datos de Factset, de las compañías que han reportado hasta ahora (un 25% del total) el 76% han superado las previsiones de beneficios y el 81% las de ingresos, siendo ésta la cifra más alta desde 2008 al menos en que Factset empezó a recopilar los resultados. En conjunto los datos apuntan a un crecimiento del BPA del 12% en el 4º trimestre y del 9,2% para el conjunto de 2017. Pero además es que las previsiones de beneficios para 2018 y 2019 se han revisado significativamente al alza en las últimas semanas una vez aprobada la reforma fiscal de Trump. En definitiva, el único argumento actualmente para una corrección es que las cosas están tan bien que difícilmente van a poder mejorar, un escenario propicio para una toma de beneficios tras las subidas acumuladas.

Los ingresos de las compañías del S&P 500 crecen el 7% en el 4º trimestre con el ratio más elevado de sorpresas positivas desde 2008 al menos.

Sigue leyendo

Expectativas positivas en general, con el riesgo en el corto plazo del eur/usd y una posible toma de beneficios en EEUU.

Las condiciones generales del mercado desde un punto de vista técnico se mantienen más o menos igual que en nuestro anterior informe. Tenemos por un lado a la Bolsa americana en una dinámica de fuertes subidas en un entorno de niveles extremos de optimismo y sobrecompra. Lo normal es que en cualquier momento se produzca algún tipo de corrección/consolidación de corto plazo que elimine esos extremos. Esto no tiene que suponer una amenaza para la tendencia alcista, pero un período de consolidación o bien una caída breve pero intensa serían razonables en cualquier momento.

Las Bolsa europeas, por el contrario, mantienen una evolución más tranquila pero también con una estructura alcista. En los últimos días se han atascado en la zona de resistencia de los máximos de 2017, pero nuestra percepción es que los acabarán superando y en próximas semanas veremos un tramo alcista sostenido también en Europa. El problema es compaginar los dos escenarios. En caso de corrección en EEUU es evidente que las bolsas europeas se verían afectadas lo que retrasaría el desarrollo alcista que esperamos.

El movimiento sectorial sigue favoreciendo a corto plazo a los sectores cíclicos, empezando con los bancos. El resto de sectores cíclicos se han frenado por la subida del euro pero esperamos que cuando el euro se estabilice reanuden su tenencia alcista.

En definitiva, mantenemos un escenario positivo para las bolsas en general y las europeas en particular, aun cuando sea inevitable que en cualquier momento tengamos un susto en forma de corrección en EEUU que se propagaría el resto de bolsas mundiales.

Sigue leyendo

Comentario de mercado

Se cierra un año muy positivo en la Bolsa. El año 2017 ha sido en conjunto un año muy positivo para las Bolsas mundiales. En moneda local los índices norteamericanos han cerrado con avances del 20-30%, el Nikkei ha subido el 19%, el Hang Seng chino un 35%, el Bovespa brasileño un 27% y los índices europeos entre el 7% del Ibex y el 13% de las bolsas de Alemania e Italia. Y todo ello sin contar los dividendos. La aparente debilidad relativa europea no es tal si tenemos en cuenta la revalorización del euro durante el año. Expresada en US$ la rentabilidad de los índices europeos se habría situado también en el rango 20-30%. En definitiva, un año excepcional sólo empañado un poco por el hecho de que en Europa los avances se lograron en los primeros meses del año y desde el mes de abril hemos asistido más bien a un proceso de consolidación. El comportamiento del Ibex ha estado en la parte baja de los índices europeos aunque en línea con el Eurostoxx 50. La cuestión catalana puede haber influido en parte pero sobre todo creemos que la diferente composición de los índices es la clave para explicar sus comportamientos relativos.

2018 se inicia con un “boom” en las Bolsas. Los primeros días del año han registrado una intensa subida en la mayoría de Bolsas mundiales con avances del 3% en Europa (5% el Ibex) y del 5% en EEUU. Un movimiento alcista generalizado que refleja la creciente confianza en que la actual fase expansiva de la economía global se va a prolongar en próximos años. El año 2018 se presenta con un elevado optimismo de los inversores. Este optimismo se fundamenta en las expectativas de sólido crecimiento de la economía global y crecimiento de los beneficios del orden del 10% en Europa y más del 15% en EEUU gracias a la reforma fiscal. De momento los riesgos de un fin de ciclo en EEUU se perciben lejanos y el proceso de normalización monetaria, que podría implicar subida en la rentabilidad de los bonos, tiene inicialmente un impacto positivo sobre las bolsas. Estas condiciones son propicias para un mercado alcista intenso como el que estamos teniendo en el que el riesgo principal para el mercado es interno, en la medida en que las propias subidas provocarán procesos de ajuste de cierta intensidad difícilmente anticipables. La tendencia bajista del dólar y la subida de las rentabilidades de los bonos, siempre que no alcancen una intensidad excesiva, no deberían impedir el comportamiento alcista de la Bolsa en los próximos meses.

Un ciclo expansivo irregular. Desde el final de la Gran Recesión en 2009 la economía global ha atravesado una fase de crecimiento irregular. La crisis europea en 2011-2013 y la de Emergentes en 2014-2016 -que pueden verse como réplicas de la Gran Recesiónmantuvieron la percepción de una economía todavía enferma con un crecimiento inferior al de ciclos anteriores. De hecho muchos economistas han abrazado la tesis del “estancamiento secular” enunciada por el ex secretario del Tesoro norteamericano Lawrence Summers. Según él la economía norteamericana, y por extensión la mundial, habría entrado en una fase prolongada de crecimiento débil con inflación baja por factores estructurales como la elevada deuda, los cambios tecnológicos y el estancamiento demográfico. En todo caso lo que es indudable es que la fase expansiva actual en EEUU está registrando un crecimiento medio del 2% que es claramente inferior al de ciclos precedentes en que se superaba el 3%.La Reserva Federal proyecta tasas de crecimiento del 2,5% en 2018, pero en el entorno del 2% para años siguientes. Los defensores del estancamiento secular dirían que ni siquiera ese 2% es sostenible. Sigue leyendo

Europa quiere despertar, con el permiso del euro.

En las últimas semanas hemos venido defendiendo la idea de que antes de que las Bolsas europeas reanudaran su tendencia alcista esperábamos una corrección de corto plazo (unas pocas semanas) en EEUU. La ausencia de una corrección de alguna importancia desde ahce más de un año en EEUU implica sin duda un riesgo, pero lo cierto es que en las últimas semanas no sólo no ha habido corrección sino que la subida se ha acelerado todavía más.

En este entorno los índices europeos han tenido un tirón importante en los últimos días que parece señalar que su fase correctiva ha quedado atrás. Todavía faltaría la confirmación definitiva con la superación de los máximos previos, pero ahora parece más probable que esa superación se produzca en próximos días/semanas. Queda pendiente, sin duda, la cuestión de cuándo llegará una corrección en EEUU pero la dinámica hiper-alcista del mercado hace inútil todo intento de anticiparla.

Los niveles de sobrecompra y optimismo que reflejan los indicadores americanos son extraordinarios. El porcentaje de alcistas de la encuesta de Investor’s Intelligence se mantiene por encima del 60% durante 13 semanas consecutivas con un último dato en el 64,4%. Semejantes niveles sólo se han alcanzado con anterioridad en el año 1.986 en un entorno de mercado parecido al actual en bastantes aspectos: intenso y prolongado ciclo alcista, dólar a la baja, rentabilidad de los bonos al alza, fuerte expansión económica, etc. Entonces el mercado llegó a una pausa y desarrolló una fase de movimiento lateral durante varios meses con apenas un 7% de retroceso máximo. Después continuó la fiesta y el Dow Jones todavía se dobló hasta que en 1987 llegó el “crash”. La conclusión sería que no es probable que en un entorno como el actual se produzca un techo muy importante de mercado. Una corrección de algunas semanas o meses será inevitable en algún momento pero seguramente no será el final del mercado alcista.

En los últimos días está tomando cuerpo cierto nerviosismo por la situación del mercado de bonos. Hasta ahora las rentabilidades de los plazos largos se han mantenido bastante estables pero recientemente los bonos están mostrando cierta debilidad y han caído a niveles de soporte cuya ruptura podría dar lugar a un movimiento de cierta intensidad. ¿Puede ser este el factor que favorezca una corrección en la Bolsas? De momento lo que se está produciendo es una rotación de defensivos a cíclicos pero el conjunto del mercado se mantiene fuerte. Una mayor debilidad de los bonos inicialmente puede ser incluso positiva para la bolsa en la medida en que responde a los buenos datos de la economía.

Un factor que puede seguir frenando a las bolsas europeas en el corto plazo es la renovada fortaleza del euro que tras una fase de consolidación en la banda 1,16-1,20 está rompiendo al alza lo que apunta a un objetivo sobre el 1,25 al menos en próximas semanas.

Sigue leyendo

Se mantiene el riesgo de corrección en EEUU tras las últimas subidas.

La situación se ha mantenido estacionaria desde nuestro anterior informe. Los índices norteamericanos han seguido avanzando pese a la fuerte sobrecompra y elevado optimismo que muestran los indicadores. La aceleración de las subidas en las últimas semanas nos parece difícilmente sostenible por lo que seguimos esperando una corrección de corto plazo que permita eliminar esos excesos antes del desarrollo de nuevos tramos alcistas más adelante. Las divergencias bajistas de numerosos indicadores así como entre los índices americanos y los del resto de mundo son en principio una señal de alerta respecto a una posible corrección. En todo caso no estamos esperando un gran techo de mercado que ponga fin al ciclo alcista iniciado en 2009. Simplemente una corrección de cierta intensidad de algunas semanas de duración pero dentro de la tendencia alcista de largo plazo.

El argumento fundamental para justificar las últimas subidas era la inminente aprobación de la reforma fiscal de Trump. Una vez que ha sido aprobada sería un momento propicio para una toma de beneficios que, dada la intensidad de las subidas acumuladas, debería a su vez ser de cierta importancia.

La debilidad relativa de los índices europeos en las últimas semanas es en sí misma una señal de alerta. Todavía no se han roto los soportes calve (Eurostoxx 50 3.520) por lo que cabría en teoría esperar una próxima recuperación, pero seguimos viendo como escenario más probable una corrección de corto plazo en EEUU que necesariamente arrastraría a Europa con ella. La zona del 3.400 (-9% desde niveles actuales).

El Ibex sigue moviéndose más o menos en línea con el resto de índices europeos. El resultado de las elecciones en Cataluña no parece de momento haber supuesto un gran cambio en este sentido aunque todo dependerá de la actitud de los políticos nacionalistas en las próximas semanas. Unacorrección en línea con lo que esperamos en el resto de mercados llevaría al Ibex hacia la zona del 9.600 aprox. Una sorpresa positiva sería posible en el caso de que el sector bancario se mostrara resistente a las caídas en cuyo caso la zona del 9.900 seguiría ejerciendo de soporte.

Sigue leyendo

Comentario de mercado

Los bancos centrales mantienen sus planes para 2018. Las últimas reuniones del año celebradas por la Reserva Federal y el BCE han confirmado los planes de ambas instituciones para el año que viene. La Reserva Federal va a mantener su proceso de subidas graduales de los tipos de interés (se proyectan tres subidas de un cuarto de punto) mientras inicia el proceso de reducción de su cartera de bonos adquirida a través del QE en los últimos años. El BCE, por su parte, va a mantener al menos hasta septiembre, y probablemente hasta fin de año, su programa de compra de activos por 30.000 millones de euros al mes y los tipos invariados durante todo el año. Ambos bancos han elevado significativamente las previsiones de crecimiento de la economía para 2018: del 2,1% al 2,5% la Fed y del 1,8% al 2,3% el BCE. Pero mientras la economía norteamericana está en una fase más avanzada del ciclo muy cerca del pleno empleo, Europa está todavía en una fase más inicial con una tasa de paro todavía alta y una inflación subyacente que se resiste a subir.

Todo va bien pero… La revisión al alza de las previsiones de crecimiento para 2018 es consecuencia de la aceleración de la economía que se ha producido a lo largo de este año. En Europa en particular los indicadores adelantados se encuentran en niveles máximos desde 2010 lo que es consistente con tasas de crecimiento del orden del 2,5%. Y pese a ello el caso es que los índices europeos llevan un tiempo atascados con ciertos síntomas de debilidad. Con los indicadores económicos en niveles que suelen marcar techos cíclicos, se puede asumir que las tasas de crecimiento en Europa han alcanzado su nivel máximo y van a tender a desacelerarse algo en el futuro. Esto no implica necesariamente un fin de ciclo ya que lo normal es que la expansión continúe aunque a unas tasas algo menos intensas. A menudo, sin embargo, estos techos cíclicos intermedios favorecen una corrección en el mercado como simple respuesta a las subidas anteriores. En este sentido, no sería extraño que la fase correctiva de las últimas semanas se extendiera e intensificara algo próximamente pero en todo caso creemos que sería una pausa normal dentro de un ciclo alcista que no creemos que haya llegado a su fin todavía.

Europa: todavía un largo período de relajación monetaria por delante. No ha habido sorpresas en la última reunión del año del BCE. A partir de Enero el programa de compra de bonos se va a reducir a la mitad (de 60.000 a 30.000 millones al mes) manteniéndose hasta el mes de septiembre al menos. Probablemente no será hasta el mes de junio en que el BCE anuncie sus planes para después de septiembre pero lo más probable es que entonces se anuncie su final definitivo para 3-6 meses después de septiembre. Siguiendo el patrón de la Fed, el tamaño del balance se mantendrá a parir de entonces estable reinvirtiéndose los cupones y vencimientos durante al menos 2-3 años y los tipos de interés no empezarán a subir muy gradualmente hasta el año 2020 probablemente. Sigue leyendo

Aumenta el riesgo de corrección en EEUU tras las últimas subidas.

Lo más relevante desde nuestro anterior informe ha sucedido en EEUU. Por un lado la subida se ha acelerado en todos los índices, que han seguido registrando nuevos máximos históricos de forma generalizada. En los últimos días, sin embargo, se ha producido una significativa toma de beneficios en los valores y sectores de alto crecimiento, particularmente en la tecnología, mientras sectores tradicionales como el financiero, energía, telecom y otros registraban subidas muy significativas. Aunque las rotaciones sectoriales dentro de una tendencia alcista pueden puede considerarse sanas, lo normal es que tengan lugar en el marco de una fase correctiva, y no en un mercado netamente alcista como el que hemos tenido en las últimas semanas. En este sentido este movimiento lo vemos como un indicio de tensión en el mercado que puede acercarnos a un techo de corto plazo.

Indicadores técnicos como el RSI muestran claras divergencias bajistas en zona de sobrecompra. Estas divergencias en RSI se asociarían con correcciones de corto plazo. Por lo que se refiere al indicador de sentimiento de Investor’s Intelligence (inversores institucionales) esta semana vuelve a marcar un nivel de optimismo extremo cono un 64,4% de alcistas y un difencial alcistasbajistas de 49,1 puntos. Niveles como estos sólo se habían superado muy ligeramente en los meses previos al crash de 1987. Incluso la media de 10 semanas ha marcado un nivel más alto desde 1987. Lo normal es que este optimismo favorezca al menos una corrección de corto plazo antes de que el mercado pueda seguir avanzando de forma sostenida. La parte positiva de estas lecturas es que los extremos de optimismo nunca se han producido en los grandes techos de mercado sino en todo caso en techos menores que en algunos casos fueron anticipo de grandes techos unos meses después. En consecuencia, una eventual corrección en próximas semanas probablemente sería una corrección de corto plazo dentro de una tendencia alcista todavía vigente.

Los índices europeos no han acompañado a los americanos en su último tramo alcista y se mantienen consolidando dentro de una fase correctiva. Podemos entender esta situación como una divergencia bajista más que nos avisaría que el actual tramo alcista en EEUU sería el final de una subida y nos acercaría a una fase de corrección en próximas semanas.

El Ibex se mueve ya en línea con el resto de índices europeos y en las últimas semanas ha formado un rango lateral en la banda 9.900-10.600. En el supuesto de una fase de corrección de corto plazo en EEUU sería razonable esperar que el Ibex profundice un poco más su corrección, hacia el 9.600 aprox., sin que eso pusiera en riesgo su tendencia alcista de largo plazo que podría reanudarse más adelante.

Sigue leyendo